domingo, 30 de abril de 2017

Nancy Gay, humorista de culto

Nancy Gay nació en la ciudad de Buenos Aires, comenzó sus estudios teatrales en el Teatrón. A las 19 años se trasladó a España y participó de la obra "Alvo neves a sete perdidiñas". En su regreso a Buenos Aires ingresó al IUNA,  formó en actuación con Helena Tritek y en otras disciplinas teatrales como clown, bufón e improvisación con Osqui Guzman y Marcelo Savignone. Fue monologuista de humor en el teatro "El Farabute" participando del espectáculo "El varieté del Farabute" nominado al premio ACE y ganador del premio Clarín. Se desempeñó como monologuista en "Señales de Humor" durante siete temporadas en el Paseo La Plaza. En la actualidad y durante todo mayo, dirige “Bocas incorrectas” con las humoristas  Jennifer Frank, Nadia Chiaramoni y Valeria André, en el teatro El Camarín de las Musas a las 23hs.

¿Qué te acercó a la actuación?  
La primera vez que tuve contacto con la actuación fue en un taller de teatro en la escuela primaria a los once años y la experiencia me encantó, me marcó, quedé impactada. A los dieciseis, les pedí a mis padres que me anotaran en un taller de teatro y, desde ese entonces, no paré de estudiar y de trabajar. Siempre tuve claro que esta era mi vocación, me siento una privilegiada por eso. Mi abuela materna tenía mucho de actriz, aun sin serlo. Ella fue una gran influencia para mí en muchos aspectos, siempre me decía que yo sería actriz, y, no sé si por mandato o qué, termine siéndolo.

¿Por qué el humor?
Siempre me gustó mucho reírme de mí misma, y creo que a partir de eso nace mi relación con el humor. Aunque también me gusta mucho el drama. Por el devenir de la profesión, hace varios años que estoy abocada de lleno al humor, pero me encanta explorar otros géneros; me seduce actuar, contar historias con el lenguaje que el material necesite, sea cual fuere.

¿Tus influencias?
Hay muchos artistas que me influenciaron a lo largo de mi vida. Si empiezo a hacer una lista,esta sería interminable; pero, si tengo que elegir a alguien que me cautivó en mi adolescencia, es la mítica Juana Molina.  En la actualidad me siento inspirada por muchas artistas de distintas disciplinas. Hoy me conmueven y mi inspiran más que nada las mujeres, las artistas femeninas.

¿Vivís del teatro?
Soy gasista matriculada también. ¡No, mentira! Vivo de la actuación hace muchos años y me levanto todos los días agradecida por esa posibilidad.  

Sos también autora y directora. ¿Qué te ofrece cada rol y en cuál te sentís más cómoda?
Me siento muy cómoda en el rol de dirección, también en el de actriz y el de comediante de stand up; los siento como algo muy natural. Me gusta escribir, aunque no podría definirme como escritora porque no me dedico de lleno a eso y siento mucho respeto por esa palabra; sí escribo mis materiales de stand up, porque creoque un género de opinión así lo requiere, y también participo en la autoría de las obras que dirijo, ya que generalmente parten de lugares que me inspiran para plasmar lo que siento y pienso.

¿Qué es “Bocas incorrectas”?
“Bocas incorrectas” es un espectáculo de stand up que reestrenamos el viernes 5 de mayo a las 23 horas en El Camarín de las Musas. Después de estar de gira por Uruguay, vamos a hacer cuatro funciones en Capital Federal. Un espectáculo que nos invita a reflexionar utilizando el humor como medio para avanzar en el terreno de la igualdad de género, que cada vez se hace más presente e inevitable. La obra repiensa los distintos mandatos que, a través del tiempo, hombres y mujeres repetimos incansablemente. Son tres monólogos en clave de comedia que hablan del lugar que ocupa la mujer en diferentes circunstancias a través del tiempo.

En ella actúan Jennifer Frank, Nadia Chiaramoni y Valeria André...
Me pone muy contenta el resultado que obtuvimos con Valeria André, Jennifer Frank y Nadia Charamoni. El espectáculo no solo nos divierte, sino que, además, nos representa. Disfruté y disfruto mucho el proceso creativo de este trabajo; me encanta dirigir a un grupo de mujeres que trabajan con compromiso, entrega y dedicación en abundancia. Para mí es un placer que me hayan convocado para dirigir este proyecto que rebosa de hermandad y solidaridad entre mujeres. Siento que es una red hermosa para crear.

¿Por qué stand up en un teatro como El Camarín de las Musas?
¿Por qué no? El Camarín de las Musas es un teatro del circuito off con mucho prestigio, es un honor que hayan elegido a “Bocas incorrectas” como la primera obra de stand up en su cartelera. El stand up es un género que, si se hace con responsabilidad y propone un buen contenido, es muy interesante. Por suerte, muchos en el ámbito teatral están cambiando su mirada respecto del stand up. Es un género que tiene una trampa; parece muy fácil de hacer, pero hacerlo bien no es tan sencillo porque implicaexponer el mundo interno de cada persona, sin máscara, sin personaje.

¿Cómo viene tu 2017 y qué otros proyectos tenés en mente?
Acabo de terminar de grabar la segunda temporada de “Loco por vos” en Telefé, donde interpreto a Úrsula, un personaje que me divirtió mucho componer. Sigo actuando como comediante de stand up y dando clases; además, estoy en pleno proceso creativo en la dirección de otra obra basada en textos de la escritora brasileña Clarice Lispector, y varias cosas más que prefiero no adelantar aún. Y, además, soy madre; es un proyecto que trasciende el 2017, ¡es para toda la vida!

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





 

lunes, 10 de abril de 2017

Leo Duer, autor, director, actor y tanguero de alma

Leo Duer nació en Buenos Aires y aunque es abogado y mediador,  hace muchos años que está en el mundo del teatro. Se formó con grandes artistas, como Ricardo Passano, Manuel Iedvabni y Miguel Cardella, entre otros. Como actor, en su larga trayectoria intervino en "Chúmbale", "Esperando la carroza", "El acompañamiento" y "Creando un país para Alicia"; mientras que como autor, se destacan sus obras: "La última novia de Gardel" y "Té para Dios", entre otras. En su calidad de director, intervino en la dirección de "Shéindele", "Tártufo", "Terapia de parejas" y "De todo un poco", entre tantas otras. Es también poeta y autor de numerosas canciones.

En tu historial, aparecen muchos grandes maestros… ¿Quiénes fueron los que más influyeron?
Ricardo Passano, maestro y formador de actores, estupenda persona. Alfredo Alcón, Juan Carlos Gené, Pepe Soriano, excelentes actores que han dejado el alma en cada creación , y nos dejaron vivencias inolvidables. Y Manuel Iedvabni, un genio del teatro, un padre, un amigo para mí.

Sos abogado y mediador pero vivís del teatro…
Parcialmente. Doy clases de teatro. Escribo obras y produzco espectáculos. Pero como dijiste soy también abogado y  vivo todas las actividades con mucha pasión y felicidad.


Qué recordás de tu primera obra “Terapia de pareja”…
Una comedia de enredos que hice en el año 2004 y me ha dado muchas satisfacciones. Luego de semejante emoción y de saber que podía ser el teatro mi vida, llegaron “Casa llena, pareja vacia”, “Emet 76” y muchas otras.

Sos también autor y director. ¿Qué te ofrece cada rol y en cuál te sentís más cómodo?
Como autor me siento el padre de todas las criaturas de las historias.  Los hago sufrir, luchar, esperanzarse, enamorarse; en fin, forjan una trama que también me atrapa a mí. Como actor siento que me transformo en el personaje y que vivo su vida. Es una mutación hermosa y muy conmovedora. Y se siente también toda la energía que el público pasa.  Una experiencia única. Como director,  siento que, con respeto y mucho empeño, debo sacar lo mejor de los actores, darles confianza, dejar que desplieguen su talento, y, muchas veces, ponerles límites  para bien de la obra. Intento siempre generar un clima de respeto, trabajo y amor por la historia que estamos construyendo entre todos. No podría elegir alguno de los roles en detrimento de los otros, las tres funciones son parte de mi gran amor por el teatro.

¿Cómo llegaste a escribir “El casamiento de Gardel”?
Gardel es parte de mi historia personal, ya que cuando era chico con mi mamá siempre veíamos las viejas películas del Zorzal que retransmitían en la televisión. Y llorábamos juntos por la emoción que nos provocaban. Sentía que en una época como la nuestra de tantas decepciones, sería bueno recuperar un ídolo de la talla de Gardel, como símbolo del amor, de la esperanza y hasta de la autoestima perdida de los porteños y de todos los argentinos. Y así surgió esta hermosa historia que nos habla de nosotros, de nuestros miedos, defectos y sueños, en la que Gardel está presente a lo largo de toda la obra, con una fuerza viva que sorprende.

¿Cómo es el casamiento de Gardel?
La obra cuenta la historia de una chica de familia millonaria, que se escapa de su casa para impedir que la “casen” con un primo que no ama, ya que ella sentía un amor platónico por Carlos Gardel, que en ese entonces (1935) estaba en la cúspide de su fama. Encuentra refugio en “La Milonga”, un cafetín de suburbio, regenteado por Pucheta, una especie de Tita Merello, que había escapado de  una mafia que quiso prostituirla. En el lugar, irrumpe Almagro, el típico porteño vivillo y manipulador, que le cobra mucha plata a la chica para presentarle a “Carlos Gardel”. Para consumar su engaño, Almagro utiliza al “Oriental”, un buen hombre que escapaba de la policía por un crimen que no cometió, transformándolo en un Gardel sustituto. La situación se complica con la muerte del verdadero Gardel. Todo en clave de comedia dramática, con momentos muy emotivos, otros sumamente desopilantes, y con canciones y danzas en vivo. 

Tiene un elenco muy homogéneo.
El elenco es extraordinario: Eduardo Wigutow, un excelente comediante de gran trayectoria en teatro y cine, es un Almagro que conquista de inmediato al público. Inés Grimland,  actriz y narradora internacional, hace una entrañable Pucheta, que todos amarán. Paola Dipert, actriz, cantante y profesora de teatro, es Delfina, la “niña bien” que nos conmueve con su ingenuidad y  su gran amor. Alberto Levy, profesor de música y excelente autor y ejecutante de piano, es “Caruso”, y nos brinda su arte en el piano con los mejores tangos en vivo. Y Adrián De Gregorio y Romina Cides,  son respectivamente, El Choclo y La Pebeta, una pareja joven que sueña con ganar el premio de Radio Stentor, y despliegan su danza con los mejores firuletes en vivo. Lo maravilloso  es que, en la vida real, son los ganadores del premio a la danza Carlos Gardel 2017.  Se ha conformado un elenco que es un equipo con un gran talento y enorme energía y amor por la historia.

¿Cómo sigue tu 2017?
Inicié el año con la función de “Los diez mandamientos”, de mi autoría, el 18 de marzo. El 19 de marzo estrenamos “El casamiento de Gardel”, con gran repercusión de público y crítica. Estamos ensayando para su próximo estreno “Nunca pierdas la esperanza”, que es una historia con un mensaje muy claro, sobre una empresa que están vaciando a costa de no pagar los sueldos a los empleados,  en medio de una trama policial de venganza contra los dueños de la fábrica. También está en preparación la película “Emet 76”.  Sigo dando clases con mis tres cursos de teatro. Y tengo una oferta tentadora para actuar con dos actrices de primer nivel, pero todavía no puedo dar más datos. En fin, un año muy feliz y con mucho trabajo. Es que el arte nos salva la vida, nos da salud, sueños y esperanzas.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff