lunes, 20 de noviembre de 2017

Teatro: “Las Garibaldi”

Para realizar una comedia negra de calidad, hay que descansar, no solo en la sabiduría del director apoyado en un libro de importancia, sino en el carisma de los protagonistas. No se puede ser irónico si la gestualidad y la postura corporal no acompañan. Y en "Las Garibaldi", ya solo con ver a las dos hermanas, uno se pone incómodo. Carlos Pera y Andrés Maradei son un claro ejemplo del humor negro de excelencia. Se potencian, se molestan, se insultan en silencio y se acarician para la platea. El primer indicio de lo que vendrá es cuando Olga (Carlos Pera) le escupe el te a Blanca (Andrés Maradei), que fue a buscar no se sabe qué cosa. Ahí, sabemos que estamos frente a una gran obra de teatro.

El vestuario elegido por su directora Mariana Muñoz es el preciso. Y los personajes que le da vida Darío Basualdo en su libro, tienen la dosis justa de limón para agriar todas las escenas. La madre Inés, que vuelve siempre en flashbacks llega al límite de lo ordinario. Equilibrio justo para desagradar sin asquear. Y ese trinomio de odio, rencor y falsa nostalgia, levan adelante “Las Garibaldi”.

Garibaldi es el viudo de Inés, quien tiene sus dos hijas, Blanca y Olga. Una historia que cuenta el paso de los años de los 50 al hoy, aproximadamente, en los cuales, la madre elige a una para que estudie, a la otra para que trabaje y así. Todo surgido de la ignoracia de la época, que su autor y sus actores, llevan a la risa constante. Carlos Pera, Andrés Maradei y Gustavo López se destacan en todo momento. Acompañan de buena forma, Rodrigo Mascazzini como Cuca, una amiga de la familia; y Daniel Castiglione como Sacacorchos, un pretendiente sentimental.

"Las Garibaldi" es parodia negra en su mejor expresión. Son buenas actuaciones en un libro acertadísimo, con la dirección y puesta en escena de la talentosa Mariana Muñoz.

Por Ignacio Ballesteros.

Autor: Darío Basualdo.
Directora: Mariana Muñoz.
Elenco:  Carlos Pera (Olga), Andrés Maradei (Blanca), Gustavo López (Mamá Inés), Rodrigo Mascazzini (Cuca) y Daniel Castiglione (Sacacorchos).
Asistencia técnica: Rodrigo Birbet.
Asistencia general: Marcela Maradei, Yolanda Pasano y Maria Silvia Gilliotti.





viernes, 17 de noviembre de 2017

Sebastián Olano, seducido por la bella Carmen “la única”.

“Carmen, la única” tiene a su soldado, en todos los sentidos de la palabra, Sebastián Olano en la producción general y protagonismo. Obra basada en la ópera de Georges Bizet, se presenta todos los jueves de noviembre en el teatro El Vitral. Mundo sevillano, pasión española, traiciones, confesiones y sueños rotos.

¿Qué te acercó al teatro y qué nos podés contar de tu adolescencia que esté vinculada a la actuación?
La observación constante desde lugares distintos, ir a lo absurdo, a lo grotesco, a lo que uno de diferentes maneras imagina como detrás de cada persona, así desde que nací hasta el momento.

¿Quiénes ejercieron más influencia en tu vida?
La influencia ha sido la necesidad constante de comunicar y de seguir despertando, no es una persona en particular, lo seguirá siendo eternamente la misma intención, más allá de las personas más allá de los ámbitos, el arte es constante no solo arriba del escenario.

¿Cómo llegaste a la obra “Carmen, la única” y qué te sorprendió de la puesta de Juan Carlos Malpeli y del mundo sevillano?
A Carmen llego por Juan Carlos, el ya había insinuado en “Toska” que le gustaría en ese entonces ver la posibilidad de incluirme en “Carmen, la única”. De Juan Carlos, quien es mi amigo, no para de sorprende su pasión, su humildad, su generosidad, bondad y locura. Del mundo sevillano la pasión constante y el sufrir transformado en melodías y en formas de aumentar la vivencia.

¿Qué podés contar de tu personaje?
José lizarrabengoa, es un personaje en búsqueda y descubrimiento constante, es una personaje postergado en principio funcional a los demás, pero luego del artazgo y frustración rompe con el paradigma, pero en definitiva termino siendo funcional hasta en la tragedia.

¿Tiene relación la obra con la Ópera de Georges Bizet “Carmen”? En caso de que sí, qué podés contar sobre ello.
Toda la relación tiene! Es la ópera reescrita y adaptada por Juan Carlos Malpeli, quien está a la altura para hacer con Bizet, lo que este último hizo con Prosper Merimee. Estimados tenemos entre nuestros tiempos a un artista que es distinto, verdaderamente distinto.

¿Qué es lo mejor y peor de participar en una obra de teatro independiente?
No me parece importante esta pregunta.

¿Qué podés contarnos de tu experiencia en “Toska”?
“Toska” me ayudó a crecer como persona y lógicamente como artista, a recordar que la música clásica es un combustible importante de vibración profunda. Me dio un condimento importante para definir y construir mis propios conceptos en los cuales se basan mi conducta. “Toska” me abrió profundamente al arte , sin posibilidad de abandonar este camino. “Toska” me dio un amigo, Juan Carlos con quien nos peleamos muy fuerte y con quién a posterior de esas pasionales diferencias fortalecimos y construimos un respeto y amistad aún más sólida.

¿Cuáles son los sueños con la obra “Carmen, la única”?
Con “Carmen…” los sueños es despertar gente, que sienta más que llore más que sea más feliz. No tengo sueños dentro de la actuación en sí, seguiré de la mejor manera lo que dicte cada momento.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff






Rosario Jaimes, una actriz que brilla con luz propia en el Off

Todos los jueves a las 20:30hs., en el teatro Teatro NoAvestruz (Humboldt 1857), en la obra “Fin de diciembre”, Rosario Jaimes se destaca por su belleza e impronta escénica. Bajo la dirección de Lizardo Laphitz y con texto de Ricardo Halac, cuenta la historia de un grupo de amigos, quienes rondan los 30 años y que han pasado más de la mitad de su vida juntos. Hablamos sobre su vida y deseos.

“Fin de diciembre” es una obra que todos los jóvenes teatreros de hoy deberían ver…
Fui convocada por s director Lizardo Laphitz quien fue mi maestro. Leí la obra y me encantó. Me pareció que a través de ella se podía mostrar claramente la diversidad de sentimientos que habitan dentro nuestro. Con respecto a la dirección, Lizardo tiene una capacidad increíble para ir al fondo, llegar al hueso, mostrar el alma del personaje y todo lo que se esconde en él.

¿Qué encontrará el espectador en la obra “Fin de diciembre”?
Seguramente luego de ver la obra salga movilizado. En algún punto todos podemos identificarnos con alguno de los personajes. Algunos de sus personajes generan sentimientos contradictorios muy fuertes, y eso a veces nos hace preguntarnos que postura tomamos realmente antes algunas situaciones.

Tu personajes es Irene…
Fue un placer tratar de encontrar con la ayuda constante de Lizardo a “Irene” ya que es compleja su personalidad, poder crear su mundo, lo que le sucede en su vida, para poder así justificar sus acciones en escena, su comportamiento, su texto. En fin, todo lo que encierra Irene fue un trabajo realizado con mucha atención.

¿Qué es lo mejor y peor de participar en una obra de teatro independiente?
Hay que remar mucho… pero ya lo sabemos y estamos preparados para eso. Disfruto mucho de todo el trabajo en equipo para llevar adelante un proyecto. A veces uno desearía que las cosas fueran más simples. Llegar, poner el cuerpo al servicio del personaje, y luego poder ir a descansar. Eso no ocurre, hay que preparar todo… luego dejar todo en orden. Pero a la vez eso genera una unión con los compañeros que también tiene su encanto.

¿Qué te acercó al teatro y qué nos podés contar de tu adolescencia que esté vinculada a la actuación?
Siempre quise estudiar teatro. Sentí siempre una necesidad imperiosa de expresarme a través del cuerpo. Cuando terminé el colegio comencé a estudiar Derecho. Había que tener una carrera. Eso estaba en mi cabeza. No me gustaba, no era feliz, la colgué y comencé a estudiar teatro. Ahí descubrí que no estaba errada. Seguí por ese camino. Me alejé luego por temas personales.

¿Quiénes fueron tus influencias y las siguen siendo?
Varios. Siempre me maravilló con Meryl streep. Siento por ella una admiración tremenda. Su nivel de verdad en lo que hace, en cada papel que hace no deja de maravillarme. En general me movilizan las actuaciones que parecen transcender la pantalla, o en el escenario llenan el espacio con tanta verdad que uno se siente inmerso en la historia que ve. El poder emocionar, conmover o hacer reir desde allí me parece algo hermoso. Lizardo Laphitz; me ha ayudado mucho en este camino de la actuación. Es muysabio. Yo lo tengo en un pedestal, creo que logra llegar a la esencia de cada actor.

¿Qué podés contarnos de tu experiencia en “La lista”, según Alternativa teatral, tu primera obra teatral.
Fue hermoso trabajar con un texto así. Investigar lo que ocurrió en aquella época. Como vivían etc. Y componer desde allí. También fue muy lindo que en todo el camino hacia el estreno hayamos contado con la presencia en los ensayo de su autor Ricardo Halac. Fue motivador e intenso trabajar con el autor mirando su creación.-

¿Cuáles son los sueños con la obra “Fin de diciembre” y tus sueños dentro de la actuación en sí?
Ojalá la obra siga bien como viene y podamos reestrenar como nos gustaría. Mi sueño es seguir pisando el escenario hasta la vejez. Encontrar siempre nuevas historias para contar.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





viernes, 10 de noviembre de 2017

Néstor Villa, un Moliere actualizado y divertido

Años de experiencia sobre las tablas lo impone de forma natural como líder actoral de la puesta del director Darío Portugal Pasache, “El enfermo imaginario”. Una actualizada y moderna versión del clásico de Moliere que puede verse todos los viernes a las 23hs., en el teatro La Tertulia del barrio de Abasto. Hablamos con este gran actor del teatro independiente.

¿Cómo llegaste a la obra “El enfermo imaginario”?
Por recomendación de un amigo del elenco. Y de la puesta de Darío Portugal Pasache me sorprendió la sencillez  y precisión.

¿Quién es Argán, tu logrado personaje?
Es la decadencia del poder económico inmerecido en aras de comprar todo. Un nuevo rico que cree poder comprar hasta voluntades. Somatiza para buscar compensación afectiva a tanto desamor que genera. Esto visto desde afuera. Desde adentro, un pobre tipo, víctima de la codicia del mundo que lo rodea y al cual él se somete para conseguir un poco del cariño que necesita. En suma, un ser actualmente vigente. Como toda universalidad de clásico.

¿Qué es lo mejor y peor de nuestro amado y prestigioso teatro independiente?
La posibilidad de jugar coprotagonizando sin cartel y no ver un mango. Después tengo mucho más para versear como, intentar señalar el camino de nuevos enfoques y nuevas búsquedas e investigación. Para esto último tendría otro enfoque.

¿Vivís del teatro o tenés alguna actividad paralela?
No, del teatro no vivo. De la actuación sí. Aunque últimamente deba recurrir parcialmente a otra actividad.

¿Qué te acercó al teatro en su momento?
Supongo que la necesidad de jugar como me gustaba cuando niño y no lo pude hacer plenamente. con el rigor y la seriedad con que lo hacía.

¿Quiénes fueron tus influencias y las siguen siendo?
Sandrini, Fidel Pintos, Burt Lancaster, Brando, Mastroiani, Gassman, Tognazzi, Toto, Caine y Bogarde, entre otros.

¿Qué podés contarnos de tu experiencia en “La viuda de Caín”?
“La viuda de Caín” fue mi vigésima quinta obra. La hice en el 2002 y yo había debutado 25 años antes en 1977 en el teatro Payró. Pero la experiencia fue hermosa, la primera vez que hacia una mujer que después se descubría como travesti, para competir en el mundo de los negocios y no ser tomada en serio.

¿Qué soñás con el teatro?
jugar, divertirme y darle respuesta al niño que llevo dentro y que es tan exigente, es decir, atender al boludo alegre que soy.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff






Marina Spataro, misteriosa belleza en pleno teatro independiente

La bella Marina Spataro, es desde hace un tiempo, la musa inspirado del director teatral Juan Carlos Malpeli. Y aunque no sea su “Carmen, la única”, es pieza fundamental en esta historia sevillana de seducción, pasión y misterio. Quienes no la hayan visto en escena, los jueves a las 21hs., en el teatro El Vitral, en esta nota pueden descubrirla.

¿Cómo llegaste a la obra “Carmen, la única” y qué te sorprendió de la puesta de Juan Carlos Malpeli?
Bueno, es la segunda versión en la que yo participo de “Carmen, la única”. La primera vez me metí en el personaje de La Muerte. Conozco a Juan Malpeli hace unos años y lo que me sorprende y admiro de él, aparte de su maravilloso estilo de hacer y entender el arte, es su capacidad de reinventarse todo el tiempo, así que siento que hago la obra por primera vez. Aunque esta versión es más cruda y visceral.

¿Qué podés contar de tu personaje?
Mi personaje es Frasquita de Pastia, una señora muy pretensiosa, manipuladora y por momentos bastante graciosa y muy mentirosa. Es la dueña junto con Lilas Pastia de una taberna en la ciudad de Sevilla. El lugar dónde se encuentran contrabandistas y ladrones para diseñar sus planes non sanctos.  Es la persona que teje y maneja a toda su gente para lograr sus objetivos materiales. La que “corta el bacalao” hablando en jerga sevillana.

¿Qué es lo mejor y peor de participar en una obra de teatro independiente?
Lo mejor es siempre el amor al arte, sin eso no hay actuación o expresión artística que se precie. Ponerle el cuerpo y la satisfacción que se genera de ello. Lo peor es que es a pulmón, que en general depende de nuestras cooperativas o de algún productor amoroso y dedicado y muy amador del arte que la pelee junto a su elenco.  Pero siempre siempre sale ganando la mejor parte, porque el producto se logra en conjunto y eso es muy gratificante para todos los que estamos en ese barco.

¿Vivís del teatro o tenés alguna actividad paralela?
No, lamentablemente, no vivo del teatro. Trabajo en gestión gubernamental.

¿Qué te acercó al teatro y qué nos podés contar de tu adolescencia que esté vinculada a la actuación?
Comencé a estudiar teatro casi a los 17 o 18 años, no recuerdo bien. Empecé con mi primo hermano Luciano Cazaux, hoy un gran actor y director de cine y teatro. El me acompañó en mis primeros pasos en las tablas con algunas producciones callejeras y también en salas, Mi primer grupo se llamaba “Vermiccelli teatro y pesto” porque todos éramos de descendencia italiana. Fue muy divertido… tengo hermosos recuerdos.

¿Quiénes fueron tus influencias y las siguen siendo?
No soy muy original, pero me encantan y sigo admirando, porque siguen sorprendiéndome cada vez que hacen algo nuevo, actores como Meryl Streep, Robert De Niro, Al Pacino, y todo actor que use el método.

¿Qué podés contarnos de tu experiencia en “La Revista Cósmica”?, según Alternativa Teatral, tu primera obra teatral.
Sí, ¡la revista desplumada! Fue muy divertido, allí conocí gente encantadora que hoy considero mis amigos. También me di el lujo de ser una vedette. Muy gratificante.

¿Cuáles son los sueños con la obra “Carmen, la única” y tus sueños dentro de la actuación en sí?
Bueno, con Carmen hay perspectivas de gira y de continuar el año que viene con más presentaciones. Y con respecto a la actuación hay mas proyectos con Juan Malpeli, a quien admiro muchísimo como director y artista. Y todo lo que se me presente. Me encantaría algo en cine.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff







miércoles, 1 de noviembre de 2017

Mariana Muñoz, artífice del teatro independiente

Hacedora de obras que se destacaron en el teatro independiente, también es profesora y actriz. En 2017 brilló con su puesta de “Alba Mujica, mi hermosa mamacita” y como actriz en “Bernarda Alba”. Ahora dirige “Las Garibaldi” del dramaturgo Darío Basualdo. Una obra que luce por su acidez, comedia de humor corrosivo, que estará en cartel los domingos de noviembre, en el teatro Liberarte, en Avenida Corrientes 1555, a las 20:30hs.

¿Por qué el teatro como estilo de vida y qué nos podés contar de tu infancia vinculada al arte?
Aunque parezca mentira yo no elegí el teatro como estilo de vida, el teatro me eligió a mí. Ya que mi meta era ser restauradora de obras de arte, pero una amiga me pidió que la acompañara a un taller de teatro y ahí me atrapó, así que cambie de carrera. Vengo de familia de artistas, mi abuelo era dibujante y fue el que ganó el concurso de Diseño de los Vitreux de El Palacio del Agua (O.S.N), mi madre era profe de danza folclórica y mi tía con 84 años es jubilada, profesora nacional de danza. Mi vinculación con el arte es muy fuerte.

¿Quiénes fueron tus influencias y qué maestros recordás que te hayan formado como profesional?
El mas recordado es Osvaldo Suárez (profe de mi primer taller), el me enseñó a amar este oficio, sus palabras resuenan en mi cabeza, ya sea de técnicas o sea de contención ante cualquier conflicto, luego lo tuve como docente en mi carrera. Recordar, los recuerdo a todos, cada uno de ellos aportó infinitas enseñanzas. Angélica Paladino, Susana Molina, Rudi Nunciatto, Clara Witma, mi profe de “Introducción al teatro de oriente”(que no recuerdo su nombre), el maestro Robert Wilson, Ariel Bachilón, Marco Antonio de la Parra, Víctor Babieca, Patricia Suárez, Sergio Blanco, Mauricio Kartun, Gustavo Otts, Sergio Blanco, Javier Daulte, Alfredo de Vita, y cuando vivi en Uruguay, tomé clases con Roberto Jones y Mari Da Acuña; es muy difícil olvidarte de quienes  en distintas disciplinas fueron forjando en tu ser este maravilloso oficio.

Sos maestra y directora. ¿Qué te ofrece cada rol y qué es lo que más te gusta del teatro y de la actuación?
El rol de docente es como el de un escultor, ir eligiendo cinceles, para ir moldeando ese alumno que pone toda su confianza y sus expectativas en vos y cuando lo ves sobre el escenario interpretando un personaje tu corazón se inunda de emoción al recordar sus primero pasos.
El de directora me ofrece la oportunidad de volar, crear la puesta, ponerte en la piel de cada uno de los personajes es maravilloso y me ofrece horas de desvelo, pasarme con el colectivo, y que mi hija me diga “Ma tengo hambre”. Pero una vez que se estrena la obra va volviendo todo a la supuesta normalidad. Lo que más me gusta, todo.

¿Qué recordás de “El Principito”, tu primera obra dirigida?
Miedo, incertidumbre. Fue una invitación de la Biblioteca Nacional de Uruguay y para colmo la puesta estaba basada sobre una narración que hizo Miguel Ángel Solá en un CD de Página 12, asé que había que coordinar grabación con actuación y sin caer solo en ademanes. Una anécdota, en uno de los ensayos pasó por el teatro un conocido director uruguayo vio el ensayo y me dijo, te metiste en camisa de 11 varas, cuando vino al estreno sentí el orgullo de su felicitación. Estuvimos 3 años en cartel.

¿“Las Garibaldi” de Darío Basualdo ya tuvo otras puestas? ¿Cuál es tu estilo como directora y qué vuelta le diste a la historia con actores hombres para los roles de las mujeres?
Si, tuvo otras puestas. No tengo un estilo definido, en realidad con cada obra (como te dije antes, vuelo). Con “Las Garibaldi” lo primero que tuve en claro fue acentuar lo dramático para que se transforme en una súper comedia. Como así también transportarlos en el tiempo y llevarlos a su infancia y juventud al espectador de la tercera edad y mostrarle al espectador joven ciertas costumbres de antaño y que hay ciertos sentimientos que sería mejor resolverlos antes de llevarlos eternamente en el alma. Mi pensamiento giró a que quería que el espectador más allá de la risa, sintiera lo que le sucedía a  estas dos hermanas en el presente, como: resentimientos muy marcados, ilusiones que cada una de ellas habían tenido en el pasado y  su madre frustró,  rencores que a pesar de la edad se mantenían, etc. Me gustó que uses la palabra rol de mujeres porque desde ese lugar se construyó cada uno, en ningún momento trabajamos desde el estereotipo sino desde perfiles propios, hermoso trabajo y divertidísimos ensayos.

¿El público que vaya a ver “Las Garibaldi” se encontrará con…?
Se encontrará con una comedia costumbrista, donde se reirán muchísimo, pero también se emocionaran y seguramente se verán reflejados en más de una situación por las que tanto Olga y Blanca pasan, como así el despotismo de Inés Madre de ambas, el seductor Sacacorchos o el de tener una vecina chusma como Cuca.

¿Cuáles son tus sueños dentro del teatro?
Seguir soñando, volando. Poder  continuar desarrollando este oficio mágico. Uno de esos sueños lo estoy cumpliendo en mi rol de actriz interpretando Bernarda Alba, personaje  que amé toda mi vida por lo complejo de la construcción. No sueño con la fama. Sueño con que cada obra que estreno llegue a ser reconocida por el público y no por mí sino por el trabajo de cada actor o actriz que están en cada elenco que dirijo, para ellos va mi sueño de que sean aplaudidos como se merecen, de pie.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff








Annie Escobar, seducción sevillana en plena cartelera porteña

Bailarina y actriz, se pone en la piel de Carmen, para contar su apasionada historia de amor y pasión. "Carmen, la única" se presentará los jueves de noviembre en el teatro El Vitral, Rodriguez Peña 344, C.A.B.A. - Argentina.

¿Cómo llegaste a la obra “Carmen, la única” y qué te sorprendió del texto y dirección de Juan Carlos Malpeli?
Recibí un mail del director con la obra completa, me pidió que la leyera. Luego me preguntó: “¿Cómo te ves para Carmen?”. Me sorprendió justamente tener que contar algo que me enoja mucho y con lo que tenemos que lidiar a diario. Los textos hablan de lo que pasa actualmente, ¿en qué se está convirtiendo el arte? Muy pocas personas realmente trabajan por amor y pasión. Los artistas estudian menos y viven corriendo. No se terminan de formar. Solo interesa la fama y el dinero. También  hace una reflexión de la libertad de la mujer y de todo lo que puede lograr por ella misma. Con respecto a su dirección, fue como borrar todos mis conocimientos y volver a nacer.

¿Qué podés contar de tu personaje de Carmen?
Una mujer que simboliza la libertad, dueña de sí misma y de su destino. De belleza exótica y salvaje. Seductora, arrogante y apasionada.

¿Qué es lo mejor y peor de participar en una obra de teatro independiente?
Nunca le vi el lado negativo a una obra de teatro independiente. Siempre es un aporte para el crecimiento de un artista. Es necesario que el artista esté en constante movimiento y que esté preparado para cualquier propuesta. Generar trabajo, utilizar su creatividad y no esperar a las grandes producciones.

¿Vivís del teatro o tenés alguna actividad paralela?
Vivo de la danza y del teatro. Más allá de ser instructora de preparación física y elongación en diferentes estudios de danza y tener mi propio estudio de Pilates.

¿Qué te acercó al teatro y qué nos podés contar de tu adolescencia que esté vinculada a la actuación?
Al teatro llegué el 2007 gracias a Ricky  Pashkus que me otorgó una beca en la Fundación Julio Bocca- Comedia Musical llamada  “Proyecto Intercambio”.  Egresé de dicha escuela más enamorada que nunca del teatro, luego tuve el apoyo de Rubén Viani en su estudio de entrenamiento actoral y continué mis estudios con Lili Popovich. Soy bailarina desde los 6 años, tarde ó temprano iba a llegar al teatro y al canto porque está todo muy relacionado.

¿Quiénes fueron tus influencias y las siguen siendo?
Meryl Streep.

¿Qué podés contarnos de tu experiencia en “Imperio”, según Alternativa teatral, tu primera obra teatral.
La obra del autor Rolo Sosiuk,  como dice Leonardo Da Vinci “El hombre es el rey de las bestias porque su brutalidad excede la de ellas” una experiencia salvaje.

¿Cuáles son los sueños con la obra “Carmen, la única” y tus sueños dentro de la actuación en sí?
Con “Carmen, la única” es viajar y dar a conocer al público en general de lo que se quiere contar. Y mis sueños como actriz, trabajar en cine.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff