jueves, 22 de junio de 2017

Gina Piccirilli, autora y directora de “Quereme como quiero”

Hija de inmigrantes italianos, nace en Buenos Aires, donde cursa sus estudios primarios, secundarios y terciarios, hasta graduarse como Profesora. Desde el año 1980 compagina su trabajo como docente con el comienzo de su formación teatral en el estudio de Agustín Alezzo donde toma clases sin interrupción hasta 1987. Simultáneamente realiza seminarios y cursos con otros profesores en diferentes disciplinas… "Creación del personaje a través de la línea de acción" con Beatriz Matar, "Vivir la Voz" impartido por Dina Roth… entre otros. En 1987 decide seguir los pasos de sus padres, cruza el Atlántico pero a la inversa, y en lugar de Italia elige Madrid, donde continúa con su investigación en el trabajo del actor. Suma a su sólida formación en el Método cursos que profundizan en la importancia de lo sensorial, el cuerpo, la energía y la voz con profesoras de la talla de Dina Roth y Concha Doñaque, entre otros. Actualmente se divide entre Buenos Aires y Madrid.

Usted es puro teatro…
Dirijo, doy clases y escribo… también soy directora artística de teatro El Damero. Espacio que creamos con Hugo, mi marido y trabajamos en equipo, él lleva la gestión y yo la programación. Mi objetivo es que sea la calidad y no la cantidad lo que rija la programación.  Nos encanta que la gente que va allí se sienta como en casa y se vaya con deseos de volver tanto por la calidad del espectáculo que fue a ver como por el trato que recibió. El Damero es ese lugar donde me siento en paz… es como la cocina donde se cuecen las historias que luego el público puede degustar.

¿Vuelve cada tanto a Madrid o es por el momento una etapa pasada?
Madrid nunca será una etapa pasada, sigue siendo presente, tengo mi casa allí, voy a menudo y sigo disfrutando de lo mismo que el primer día que llegué... su gente, sus calles, su acento… los domingos en El Rastro.

¿Qué puede contar sobre “Quereme como quiero” y de su elenco?
“Quereme como quiero” surge de las anécdotas de mi vida y de las anécdotas de vida de amigas y amigos. Separaciones, reconciliaciones, cuernos, idas y venidas que en el momento de vivirlas son un dramón y cuando las recuerdas con el tiempo te partes de risa. El elenco es, sin duda, lo mejor de “Quereme como quiero”. En cuanto fueron apareciendo los actores, todo cobró sentido. Le hicieron honor a eso que Woody Allen dice tan sabiamente: “La comedia es la tragedia más tiempo”. Hicieron suya cada palabra y cada situación desde la verdad más absoluta. Son estupendos y lo dejan todo en cada momento. Es muy gratificante ver al público reírse y disfrutar… y mirar a su pareja de reojo pensando en la conversación que tendrán cuando queden a solas. Ahhh y muy importante es que sepáis que hay un sorteo al finalizar cada función. El premio es muy significativo y puede cambiar la vida del espectador.

¿En base a qué aspectos realizó el casting?
Buscaba buenos actores capaces de crear personajes totalmente creíbles y de llevar verdad a las situaciones más desopilantes que se les propusieran.

¿Qué recuerda de “Yo me lo guiso, yo me lo como”, obra que estuvo en cartel varias temporadas con auspiciosas críticas?
De “Yo me lo guiso, yo me lo como” tengo los mejores recuerdos y las vivencias más mágicas. Para mi fue el puente más entrañable entre España y Argentina. Acabamos de terminar la cuarta temporada en El Damero y ahora se va de gira… así que sigue guisándose el pollito al ajillo por otros lares.  Y estad atentos que en cualquier momento vuelve a Buenos Aires.


Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





jueves, 15 de junio de 2017

Teatro: “La mesa de los galanes”


Hay comedias y comedias. Las que uno se tira a la pileta por desconocimiento y porque solo compra la presencia de algún actor y las que uno va sabiendo a quién va a ver. Aquí, es una unión de las dos opciones. Porque lo único que sabíamos era que es una comedia basada en los textos de Roberto Fontanarrosa. Después desconocíamos a todos los actores, incluida la bella Natalia Coquibus que canta  y aplaca la platea. Nos seda, nos deja ensimismados, para que después aparezcan cinco comediantes a hacernos reir. Porque la obra genera risas y cuanto mayor es la risa, es porque hicimos lo que dicen o pensamos lo que ellos sentencian.

La cita es en el Chacarerean, teatro lindo si los hay en nuestra amada y teatral ciudad de Buenos Aires. En el mismo lugar donde brilló Muscari con “Shangai”, Inés Palombo con “Cansados de ser” y por la noche los Improvisa2 hacen de la suya. Allí están estos galanes de medio pelo o en decadencia, para hacer del registro masculino una bandera. Para ellos flamea en alta mar, para nosotros está a media asta en el potrero del barrio. Y esta dicotomía, entre lo que son y lo que vemos, es un acierto digno de agradecer. “la mesa de los galanes” se disfruta de par en par. Su director Roberto Saiz, con Natalia Coquibus da en la tecla. En televisión se dice cuando un programa es exitoso, que le deja la pantalla caliente al que sigue, en este caso, ella deja al publico latente, para escuchar a estos filósofos de arrabal.

La historia cuenta como cuatro amigos se juntan a charlar de sus vidas en la mesa de un bar. Cada uno con su cuentito, uno más chanta que el otro, alguno más básico en sus percepciones, pero son amigos, se chicanean, se conflictúan, y hasta se deben plata. Como en cualquier grupo, siempre hay uno que es el líder y otro que acompaña. La crónica resulta efectiva porque el pensamiento de Roberto Fontanarrosa es doctrina. Y esos cinco actores, porque al final se suma otro, entendieron de qué va todo.

“La mesa de los galanes” es muy divertida. Una gran opción para quienes disfrutan de las comedias, de reírse un poco de sí mismo, de sus actos y defectos. Grandes actuaciones y una cantante como Natalia Coquibus, para admirar.


El jueves 22 de junio a las 21hs., en el Teatro Chacarerean, Nicaragua 5565, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Reservas: 4775-9010. Costo entrada: $200.

Autor: Roberto Fontanarrosa.
Adaptación: Daniel Coquibus.
Director:
Roberto Saiz.
Elenco: Gabo Pereyra, Daniel Coquibus, Marcelo Fernández, Federico Taramasco y Rodolfo Oreiro.
Cantante: Natalia Coquibus.
Producción Ejecutiva Luciana Cuenca.


Crítica a cargo de Ignacio Ballesteros.





lunes, 12 de junio de 2017

Lucas Herrera, músico y pieza clave de "Polifonía"

En la obra dirigida por Mariana Pagani, Lucas Herrera parace un actor de reparto, pero su brillante incursión en esa hora de teatro puro, lo convierte en protagonista. Músico de raza y actor por carisma, brilla en esta obra que habla sobre tres coristas de blues que esperan a su estrella. De esos artistas que le dan prestigio a nuestro amado teatro independiente.

¿Tus primeros acordes?
Las primeras motivaciones que recibí fueron familiares, en mi casa había un piano que de un día para otro empecé a tocar y nunca me detuve. Tenía 12 años cuando tomé mis primeras clases. Durante largos años fue simplemente una actividad lúdica hasta que en un momento surgió la necesidad de transformar la música en mi estilo de vida.

¿Artistas influyentes?
Siempre encuentro nuevos artistas por los que me dejo influir, pero si tengo que mencionar los primeros debo recurrir a Charly García, Spinetta y Fito Páez. Sin embargo, el amor primero y que durará toda la vida es con la música negra, Howlin Wolf, Muddy Waters, Louis Armstrong, Ella Fitzgerald, Billie Holliday, Duke Ellington y Thelonious Monk, por mencionar algunos. Su música apareció en mi casa desde temprano y me sigue acompañando.

¿Vivís de la música y del teatro?
Sí, me dedico enteramente a actividades musicales, de las que el teatro forma parte. También doy clases particulares de instrumento y prosigo con el estudio académico de composición y el estudio del instrumento.

¿Tu primera obra fue “Molly”?
Sí, una experiencia muy bella, con un gran trabajo de Malena Colombo (actriz) y Aureliano Giorda (director). Lo hicimos en el año 2015 y fue mi primera experiencia teatral. Era un unipersonal con música en vivo, basado en fragmentos del “Ulises” de James Joyce. Un texto sin puntuación, una mujer dentro de su habitación que nos dejaba ver todo su mundo amoroso entre que ella llegaba a su hogar y se preparaba nuevamente para salir.

¿Qué podés contar de “Polifonía” y de su directora Mariana Pagani?
“Polifonía” es una obra que me ha llevado a ejercer un rol extramusical en escena que nunca antes había realizado, en el cual encuentro mucho placer. Sin duda para mí es un descubrimiento enorme estar rodeado de talentos como Mariana Pagani, Johanna Merschon y Natalia De Elía (actrices) en la construcción de esta comedia. Creo que es una obra interesante en cuanto a la construcción formal, trabajada de manera inteligente ya que tiene frescura manteniendo los códigos del género. El trabajo que realizamos sale cada vez mejor así que los invito a acercarse al teatro a vernos.

"Polifonía" se presentó en el Centro Cultural de la Cooperación en el marco del Festival del Amor. ¿Qué podés comentar sobre ese Festival?
Fue muy importante para nosotros que nos convocaran al Festival del Amor que ya tiene largos años de trayectoria y se presenta como punto de referencia en el teatro porteño de verano. Presentar la obra en el CCC fue inolvidable, la cualidad de la sala, el espacio, su historia y por sobre todo la gente, que mostró mucho respeto por el trabajo de los artistas.

¿Cómo continúa tu 2017?
Este 2017 se presenta con muchos proyectos, por el lado del teatro preparando una obra llamada “Aguapé del Mississipi” dirigida e interpretada por Lucía Rosso que será estrenada en Agosto. Por el lado estrictamente musical, me encuentro formando varios grupos diversos. Entre ellos “LH5”, un quinteto de jazz-fusión de composiciones propias. “Aguafiestas Rock” un espectáculo infantil de rock de estética retro para toda la familia, “Gabriela Portantiero y su trío bohemio” en donde hacemos son y boleros y “El Atolón de Funafuti” grupo de rock de interesante trayectoria que se viene con un nuevo álbum bajo el brazo.


Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





miércoles, 31 de mayo de 2017

Denise Gómez Rivero, la actriz del futuro

Protagonista estelar de “Juana de Arco”, obra dirigida por Marcelo Silguero; y actriz de “El padre” junto a Edgardo Moreira, Denise Gómez Rivero está de para bienes en la cartelera del teatro independiente porteño. Con solo 22 años, quienes la ven en las tablas, le auguran un futuro enorme.

¿En dónde encontramos el origen de tu amor por la actuación?
Siempre supe que esto era lo que quería para mi vida. Actuar, una pasión inigualable para mi. Desde chica amaba “Harry Potter” y por supuesto una de mis actrices favoritas fue y es Emma Watson. Además de grandes mujeres como Meryl Streep, Anne Hathaway, entre otras actrices famosas que respeto por sus impecables trabajos. También una gran influencia fue “Drácula, el musical” de Pepe Cibrián y Ángel Malher. Atesorada pieza teatral en mi corazón desde mi niñez. Con el tiempo descubrí actores no tan reconocidos pero de un profesionalismo magnifico que tuve el placer de ver actuar… y no tiene que ver con el fanatismo sino con lo que transmiten en el escenario o en películas. Desde actores argentinos del teatro independiente hasta actores rusos.

¿Además de actuar a nivel profesional, estás estudiando?
En este momento el teatro es mi apoyo y sobretodo ahora que estoy terminando la licenciatura en arte dramático en la Universidad del Salvador. Tengo la suerte y me siento bendecida por tener también el apoyo de mis padres.

¿Qué es lo mejor y lo peor del teatro independiente?
Lo mejor es que hay espectáculos de una calidad extraordinaria y lo malo es que en Argentina esto no está valorizado como se debe. Ser actor es un trabajo pero conseguir trabajar de esto es muy difícil, se requiere de un esfuerzo sobrehumano en ocasiones.
El actor independiente se encuentra muy solo por parte del Estado.

En la actualidad estás junto a Edgardo Moreira en la obra “El padre”.
Para hablar sobre esta obra debo nombrar primero a una persona y ella es Maia Francia. Nombro a mi maestra porque fue la persona que “ordenó mi actriz” o como diría ella “domó el caballo desbocado que llevo dentro”, fue quién limpió y emprolijó mi instrumento. No tengo palabras para agradecerle, porque además de hacer todo eso por Mi también fue quién me puso al lado de un actor tan apasionado como lo es Edgardo Moreira que además es un ser humano extraordinario. Mi personaje en “El Padre” es el de la hija del Capitán, la joven Bertha.

¿Y sos Juana de arco en la obra que dirige Marcelo Silguero…?
Juana se presentó ante mi como una hermosa propuesta, con dudas y temores. Digo esto porque es un personaje histórico emblemático, entonces debía hacerle justicia.
Trabajé mucho en la composición del personaje y todavía lo sigo haciendo. El imponer miedo y respeto con un metro cincuenta no es nada fácil. Muchos me han mencionado que Juana “está loca” pero si yo pensara eso de ella sería juzgarla, sería estar por fuera de ella y esa no es la intención de un actor al encarnar un personaje.  Todos sus ideales, su fe, sus ambiciones, etc. Tienen que ser las mías y así crear mi versión de esta guerrera. Investigar desde lo más insignificante hasta lo más importante de su vida me ayuda a estar más cerca de ella.

¿Cómo es Marcelo Silguero como director?
Marcelo es un gran hombre que confía en mi trabajo y en mi estudio. Veo en sus ojos esa confianza depositada en mí y eso me hace sentir libre de poder crear y proponer.
Dirigir más de veinte personas en escena no es nada fácil por eso mismo le deseo todos los éxitos para sus trabajos.

¿Cómo continúa tu 2017?
Mi 2017 viene cargado de mucho teatro. Por el momento estoy disfrutando de estas dos maravillosas obras. A su vez estoy escribiendo un proyecto propio pero de eso estaré hablando más adelante.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff






Matías Pisera Fuster, un Romeo para Isolda

Desde hace un año protagoniza junto a Florencia Prada Duhagon la obra “Tristán e Isolda, donde juegan con la sensualidad de los cuerpos, como pocas veces visto en el teatro off. Actor de piezas teatrales de lujo, proveniente de la ciudad de Charata en la provincia de Chaco, a sus 27 años, Matías Pisera Fuster se posiciona como una pieza clave del teatro independiente de la ciudad de Buenos Aires. Hablamos con él.

¿Qué te acercó al teatro?
Creo que fueron curiosidades personales. Hay niños que se pasan horas jugando al futbol,  pateando la pelota y diciendo que son “El Enzo”. Yo inventaba historias con mis muñecos, armaba obritas con mis hermanas y se las mostrábamos a la familia, y quería ser Francella porque me encantaba “Brigada Cola”. A los 10 años me acerqué a la sala de teatro de mi ciudad y no me fui más. Comencé a entrenar, a ensayar espectáculos, conocí gente que compartía lo mismo que yo y me fui apasionando. Y cuando hubo que elegir qué estudiar,  solo la actuación me apasionaba tanto, así que me vine a Buenos Aires e ingresé a la UNA (en esa época IUNA).

¿Quiénes fueron los artistas que más te influyeron?
Soy fan de Al Pacino y luego me resultan siempre interesantes Benicio del Toro, Joaquin Phoenix y últimamente me encanta Michael Fassbender que en un mismo año puede actuar de Macbeth y de  Magneto en los “X – Men”. Me gustan los actores que no tienen prejuicios. Y de los argentinos De La Serna y Erica Rivas me vuelven loco.

Vivís del arte…
Si, actuó no solo en teatro sino también en cine y televisión. Soy docente, dirijo teatro y hace varios años dirijo comparsas en distintas ciudades. El carnaval se volvió un trabajo que también me apasiona.

¿Algo que no te guste del teatro independiente?
Las obras herméticas, los actores que se las dan de intelectuales, que están llenos de prejuicios y los directores que montan espectáculos que solo dialogan con ellos mismos. En parte por ello el teatro independiente es consumido solo, en su mayoría, por los mismos agentes que pertenecen al teatro independiente.

Qué recordás de tu primera obra “Por qué la noche…”.
Fue mi primera obra en Buenos Aires, en el 2012 con dirección de Carla Llopis. La recuerdo con mucha alegría, Carla fue mi docente en la UNA y confió en mí para ponerle el cuerpo a su espectáculo. Era una obra de danza y yo tenía poca formación en esa área, así que me tuvo que tener mucha paciencia y yo crecí mucho con ella. Era un espectáculo de mucha sensibilidad y recuerdo que la entrada en calor previa a las funciones la hacíamos cantando “Barro tal vez” de Spinetta, así que cada vez que escucho ese tema me recuerda a “Por qué la noche…”. 

¿Cómo llegaste a “Tristán e Isolda”?
Ya tenía buena relación con Florencia Prada, habíamos compartido un trabajo de tele y coincidido en una materia en la facu. Un día nos cruzamos en un casting y me cuenta que tenía ganas de actuar de “armar algo” y me invita a sumarme. Al ser un proyecto nuestro podíamos darnos el gusto de actuar algo que nos guste mucho, no es lo mismo que cuando te llaman para tal papel, así que no lo dude. Yo tenía “Tristán e Isolda” de Marco Antonio de la Parra encajonada, esperando su momento y con la invitación de Flor vi la posibilidad de ponerle el cuerpo a ese texto que me encantaba. Ella la leyó y le paso lo mismo. Luego Flor acercó al director Marcelo Caballero  que también sin dudarlo se subió al barco y juntos arrancamos en  este viaje de darle vida a los encuentros de estos amantes tan pasionales como irracionales. 

¿Qué podés contar de “Tristán e Isolda”, de su director y de tu compañera Florencia Prada Duhagon?
Tristan e Isolda es un proyecto hermoso que nos sigue dando sorpresas y alegrías. Fue también un desafío desde lo actoral, darle cuerpo a estos amantes con un vinculo tan animal por momentos y estar solos los dos todo el tiempo en escena fue mucho trabajo.  Marcelo logro crear una propuesta muy singular, acentuó lo erótico que ya estaban en el texto volviendo al espectáculo bello en lo visual y muy sensual. Logramos armar un gran grupo de trabajo y todas las personas que se fueron sumando hicieron que el proyecto crezca cada vez más, Gustavo Vanadía en la producción y Martin Goldberg como asistente de dirección. Y por último lo compartido en  Carlos Paz nos volvió un grupo de amigos, ya nos conocemos los ralles de cada uno y tiramos todos para el mismo lado.

¿Cómo viene tu 2017 y qué otros proyectos tenés en mente?
Arranco bárbaro con “Tristán e Isolda” en Carlos Paz y la nominación como actor revelación de la temporada que fue una hermosa sorpresa, a su vez en el verano gané con dos comparsas. Se estrenó “Mariel espera” una película de Maxi Pelosi en la que participo. El jueves 25 arrancamos la segunda temporada de “Tristán e Isolda” en Buenos Aires  todos los jueves a las 21:30hs en el teatro El Piccolino. Por otro lado ya estoy trabajando para varias comparsas planeando los carnavales 2018. Vuelvo a dirigir en Resistencia (Chaco) al grupo Galatea y se está gestando para que dirija en Buenos aires mi primer musical a principios del 2018.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





lunes, 29 de mayo de 2017

Teatro: “El casamiento de Gardel”


Es imposible que el espectador no caiga en la trampa que nos propone Leo Duer. Y aunque descreyéramos de su autor y director, hasta uno se dejaría embaucar en este regresar hacia el 1935, año en que Gardel estaba en la cima de la gloria, hasta su muerte en ese fatídico accidente aéreo que lo traía de gira desde Colombia. “El casamiento de Gardel” es el título ideal para sellar un pacto con el elenco y creernos todo. Creernos aquellos años, esas vivencias, las locuras de sus protagonistas, la inocencia de Delfina y las diabluras de Almagro (Eduardo Wigutow). Si el teatro es un acto de fe, frente a ellos, somos católicos apostólicos romanos.

Por empezar Gardel no existe. Es un reo oriental que prófugo de la justicia de Uruguay, cae en un bar, donde pidiendo refugio, cae en los enredos de un cliente que lo convierte en el Zorzal para sacar rédito, de una mujer, Delfina, que enamorada del cantante, le da todo su dinero si logra conquistarlo.

“El casamiento de Gardel” da la talla justa. Una escenografía linda, un vestuario a tono y la sorpresa, que entre cada paso de comedia, un tango cantado en vivo por Leo Duer y Paola Dipert, gracias al piano del maestro Alberto Levy. Y por si fuera poco, una pareja de baile, lo vuelve movimiento. Los campeones en la vida real, Romina Cides y Adrián De Gregorio, hacen de sus participaciones, sensualidad en estado de ebullición. Y como guiño para con nosotros, en el staff del programa de mano, el elenco es encabezado por Carlos Gardel. Aplausos.

Crítica a cargo de Ignacio Ballesteros.

Autor y director: Leo Duer. 
Elenco: Leo Duer, Eduardo Wigutow, Inés Grimland, Paola Dipert, Alberto Levy (Piano), Adrián de Gregorio y Romina Cides.
Escenografía: Pablo Graziano.
Edición de video: Ezequiel Colman.
Iluminación: Nora Roncari. 
Sonido: Marina Roncari.
Colaboración: Geo Michele.
Teatro: Auditorio Ben Ami, Jeán Jaurés 746, Abasto, C.A.B.A. – Argentina.
Funciones: Domingos a las 19hs.
Reservas: 4961-0527. Costo entrada: $150 (Estudiantes y jubilados $120).
Estreno: 19 de marzo.
Finalización: 30 de julio.




domingo, 28 de mayo de 2017

Marcelo Fernández, galán de teatro, cine y publicidad

Roberto Fontanarrosa tiene un nuevo escuadrón de galanes para su famosa y entrañable mesa de bar. Marcelo Fernández, junto a Gabo Pereyra, Daniel Coquibus, Federico Taramasco y Rodolfo Oreiro, reestrenan “La mesa de los galanes” el 8 y 22 de junio a las 21hs., en el teatro Chacarerean, Nicaragua 5565, en pleno barrio de Palermo. Artistas del Off habl{o con {el.

¿Qué te llevó a que te dediques al teatro?
En el secundario participe en la obra Los Girasoles y varias profesoras me dijeron que tendría que estudiar teatro y varios años después empecé a estudiarlo. Y desde siempre me gustó siempre el humor y actores como Pepe Biondi, Olmedo y Tato Bores, hicieron que me inclinara para el humor. También admiro desde siempre a Pepe Soriano, Hugo Arana, Julio Chavez y Ricardo Darín.

¿Cómo surgió la obra “La mesa de los galanes”?
Me convoco Daniel Coquibus, ya que nos conocimos filmando para Polka una novela y yo hacía años que interpreto textos de Fontanarrosa. Se dio una linda casualidad que aquí nos tiene. Es un elenco muy talentoso y con ganas de trabajar, con distintas formaciones actorales, que dan un buen resultado. La dirección de Roberto Saiz es efectiva, ya que saca lo mejor de cada uno de los actores y tiene mucha experiencia en teatro y se ve en la puesta de la obra.

¿Qué representa Roberto Fontanarrosa para vos como actor?
Me genera mucha admiración, ya que en sus textos refleja cómo son las costumbres de los argentinos, sus defectos, virtudes y muchas historias de futbol y bares, donde hay personajes entrañables y algunos me resultan muy familiares.

¿Y el teatro?
Es una gran parte de mi vida ya que estudié muchos años y trabajé mucho tiempo, gracias al teatro, tanto en TV, Cine, publicidad para el exterior y en nuestro país, como Cerveza Quilmes, Buscapina y muchas otras.

 ¿Vivís del teatro?
En este momento no, pero gracias a mis unipersonales, trabajé en temporadas en el Auditorium de Mar del Plata, y realicé giras en provincias como Mendoza, Tucumán, Salta, Chaco y Cordoba. Y mi actividad paralela es de ventas de enciclopedias para una Editorial.

¿Cómo continúa tu 2017 y qué otros proyectos tenés en mente?
Ahora a full con estos galanes y más adelante tengo algunas fechas con mi unipersonal “Asignatura pendiente” de Fontanarrosa y siempre disponible, esperando el llamado de mi representante para algún trabajo en TV, Cine o Publicidad.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff







Sofía Mata, en busca de su propio sueño

Comenzó sus estudios en el taller de teatro de Caseros "Bambalina Teatro", y luego pasó a tomar clases en el Teatro San Martín, curso dictado por la profesora Irina Alonso. Actualmente está cursando el tercer año en la escuela de teatro de Agustín Alezzo, "El Duende" con el profesor Nicolás Dominici. Actualmente protagoniza la obra infantil “Annie, en búsqueda de un sueño”, todos los domingos en el teatro Losada, Avenida Corrientes 1551.

¿Tu pasión por el teatro fue desde siempre?
En realidad, de muy chica siempre me gustó actuar, o jugar a ser alguien que no era, o presentarme en algún acto escolar, siempre sentí que algo de ahí me llamaba. Mi hermana empezó teatro en mi barrio antes que yo y cuando ella volvía y me contaba todo lo que hacían a mí se me prendían las ganas de ir, hasta que un día me decidí y fui, ella terminó dejando y desde ese momento no dejé más.

¿A quiénes recordás como motores en tu vínculo con el teatro?
Como dije anteriormente, siempre sentí que esto era para mí, por lo que cuando miraba series o novelas o leía libros siempre quería estar ahí o sentía que de alguna manera algo me llamaba, cuando era chica miraba mucho "Casi Ángeles" y Cris Morena fue una gran influencia en mi profesión. Cuando fui creciendo fui teniendo mayores ejemplos a seguir (que lo siguen siendo actualmente) como Carla Peterson o Carina Zampini.

¿Vivís del teatro? 
Sí, vivo del teatro. Doy clases con mi amiga, de teatro para niños y además trabajo con la obra. Además de estar estudiando.

¿Qué es lo mejor y qué es lo peor del teatro independiente?
¿Lo mejor? Que es mucho más íntimo, que uno aprende cómo empezar de abajo y esforzarse para que después el resultado sea muchísimo más placentero. Y lo peor, que le gente no lo valora, porque piensa que el teatro independiente es malo por no tener tanta difusión como el comercial.

¿Qué te ofrece el teatro infantil qué no te da el teatro para adultos?
Hacer teatro infantil es el triple de difícil que hacer teatro para adultos aunque la gente no lo crea, está muy sobrevalorado. Yo hace 6 años que hago teatro infantil y siento que tiene ese no sé qué que te hace quedarte y querer más. Lo más lindo que tiene es que uno con una hora de función o menos siente que está educando. A mí me pasa que me voy totalmente llena sabiendo que le dimos una enseñanza a un nene y que ese nene se fue a su casa, quizá aprendiendo algo nuevo. Es difícil llamar la atención de un niño, no es lo mismo que un adulto, porque si el niño se queda y te escucha quiere decir que le gusta, porque si no, no tiene problema de expresártelo.

¿Cómo llegaste a escribir junto a Macarena Oliva “Annie, en búsqueda de un sueño”?
Bueno, la verdad es que con Maqui venimos trabajando juntas hace como siete años. Nosotras nos conocimos en el taller de teatro en nuestro barrio y nunca más nos separamos, nuestra amistad es a base del teatro y por eso tan fuerte. En el taller en el que nosotras estábamos hacíamos infantiles en vacaciones de invierno de forma profesional y eso nos hizo adquirir un poco de experiencia para después lanzar “Annie, en búsqueda de un sueño”. Cuando nos fuimos de ese taller, nosotras queríamos iniciar algo solas, poder independizarnos, hacer lo que nos gusta y poder vivir de esto. Siempre quisimos educar y tratar de que el nene también crezca sabiendo que está bueno intentar cumplir un sueño, como lo hicimos nosotras. Un día, Maqui perdió una entrevista de trabajo y yo la fui a buscar, nos sentamos en un lugar de comidas rápidas a comer y de un momento para el otro salió la idea, qué era lo que queríamos contar y después de dos largos meses escribiendo, “Annie…” tomó forma. Estamos muy orgullosas de eso.

¿Qué podés contar de “Annie, en búsqueda de un sueño” y de su elenco?
“Annie…” nació de un día para el otro, nació en noviembre del 2015 y tomó forma en el 2016. Fue un caos encontrar elenco, porque antes de que lo tengamos ya nos habían llamado del "Paseo La Plaza" y teníamos que tener todo muchísimos más claro. Ya teníamos a un personaje y al director, nosotras sabíamos que también queríamos actuar y ya habíamos seleccionado nuestros personajes, pero nos faltaban tres. Hasta que un día hicimos un pequeño casting de conocidos de otros amigos y quedaron, era justo lo que estábamos buscando. Y sinceramente “Annie…” es lo que es gracias al aporte de todos, todos confiamos en nuestro proyecto y por eso estamos tan encariñados. Son excelentes personas, estamos aprendiendo todos juntos de esto, porque ninguno de nosotros es consciente de todo lo que la obra tiene para dar, pero aún así estamos unidos y tratamos de que la amistad también prevalezca en el trabajo.

¿Cómo viene tu 2017 y qué otros proyectos tenés en mente?
Mi año viene muy bien, estoy en mi tercer año de la escuela de Agustín Alezzo, estoy muy enfocada en eso y mi proyecto más grande y más emocionante es “Annie, en búsqueda de un sueño”, por lo que la mayoría de mi tiempo la ocupo en producir la obra y además ensayar, porque es una obra que requiere muchísimo tiempo, tiene muchos detalles que hacen que visualmente sea muy buena.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff