lunes, 17 de octubre de 2016

Gonzalo Moreno, excéntrico y performático artista del teatro Under

Actor, director, docente de teatro y psicopedagogo. Se formó con Mónica Cabrera, Cristina Banegas, Graciela Camino y Mariela Asensio, entre muchos otros. Su obra “Mundus Market, las marcas de tu hogar” fue declarada de interés por la Cámara de diputados de la Nación en 2015 y contó con el apoyo de Fondo de Desarrollo Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación. Obtuvo una “Mención especial”, rubro “Poética escénica” en el Festival de Teatro Provincial 2005, organizado por la Comedia de la Provincia de Buenos Aires por la puesta “Mateo (entre grotescos actuales). Actúa desde el año 1994 y hoy se destaca en “Interludio Panic Show, una balada desde el encierro”, todos los sábados a las 20:15hs., en el Espacio Cultural Dínamo, Sarmiento 3096.

¿Tu pasión por el teatro viene desde chico?
De chico me pasaba viendo ciclos de cine argentino con mi abuela. Me encantaban las películas de Lolita Torres, Tita Merello y Pepe Arias. Otra cosa que me maravillaban eran la películas de Fred Astaire y los musicales esos de los años 50. Esos films fueron disparadores para la construcción de personajes  o copiar coreografías. También miraba los cómicos como Olmedo, Porcel, Almada y Jorge Luz. Pero lo cierto es que no tenía en mente ser actor de chiquito, ni sabía muy bien de que venía el teatro. Ya en la adolescencia comencé a  participar en actos o muestra de estudiantes. Durante el segundo año del secundario nos llevaron a ver la obra “Jettattore” y creo que eso me confirmó que quería estar arriba de un escenario.  Dos años después comencé a  estudiar teatro. 

¿Qué artistas recordás con más fuerza?
Pina Bausch, Cristina Banegas,  Alfredo Alcón, Rita Cortese y mi primera maestra Mónica Cabrera. También Griselda Gambaro, Urdapilleta y Leonardo Favio.

¿Vivís del teatro?
No. Difícil es vivir solo del teatro. Me dedico paralelamente a la docencia teatral desde el año 2003. Trabajo en programas socioculturales estatales, en organismos  privados y en instituciones escolares a nivel primario, secundario y adultos. Además soy  psicopedagogo. Desarrollo actividades que me permitan combinar las dos ramas: Arte y pedagogía.

¿Qué es lo que más te gusta del teatro independiente y lo que menos te gusta?
Lo que me gusta es la posibilidad de experimentar libremente, de jugar con tus límites; el trabajo colectivo y toda su mística. Me interesa del teatro independiente su base fundacional: la resistencia, la crítica social, su compromiso con el contexto histórico y su función renovadora. Lo que no me gusta es el maltrato que sufren las compañías de parte algunas salas, los seguros  y la lucha por convocar público. Y por supuesto que se aleje de su base.

Tu primera obra fue “Las lágrimas Negras de Satinta Monjardìn”.
Sí, de Mónica Cabrera. Fue en el año 1996. No había ni Facebook  ni Twitter. Fue importante por ser la primera profesionalmente y porque trabajé con compañeros muy queridos y grandes artistas. Se trataba de un cabaret teatral que narraba con boleros y tangos la historia de una diva de antaño.   

Contanos tu pasión por autores como Strindberg, García Lorca, O’Neill, Oscar Wilde y Anton Chèjov…
Strindberg fue un autor que había leído. Lo conocí en acción durante mi estadía en el “Excéntrico de la 18” junto a la maestra Cristina Banegas. El universo de este autor es intenso, irrisorio, humano, demasiado humano, nuestros fantasmas, luces y sombras  a flor de piel. En tanto Federico  García Lorca me conmueve cada día más, un desaparecido de la historia del arte. Un promotor del teatro de Barraca, del teatro comunitario, un investigador, un recopilador de canciones populares de su tierra… una mente brillante.  O´Neill fue como rendir esas materias finales y troncales… me vinculó con los intrincados pero necesarios lazos familiares. Oscar Wilde siempre estuvo en mi biblioteca, tuve el placer de actuar en una versión del “Fantasma de Canterville”, me gusta mucho su mirada del mundo, del arte, la concepción de la belleza  y su valor  frente a la hipocresía.

¿Cómo fue la génesis de “Interludio Panic Show”, en conjunto con la directora Lola Montiel, sobre textos de Oscar Wilde?
Hace dos años  que vengo leyendo y releyendo “La balada de la cárcel de Reading” y “De profundis”.  Elegí algunos fragmentos y sobre ellos comencé a trabajar. Decidí que quería estar solo en escena (todo un desafío) y cantar rock y baladas setentosas. Fue entonces cuando hablé con Lola para que me dirigiera. Tuvimos un primer encuentro en el cual le expresé mis deseos, mis dudas y mis expectativas respecto al proyecto. Un segundo encuentro donde se suma el trabajo físico y una improvisación. Nos pusimos a seleccionar los fragmentos, resolvimos  la estructura  y el eje de la puesta en escena. Lola propuso temas musicales y configuro una dramaturgia a modo de viñetas. Luego comenzamos la búsqueda de un violero rockero y lo encontramos (Gastón Navarro). Un viaje maravilloso. Nos divertimos mucho.

¿Qué es “Interludio Panic Show, una balada desde el encierro”?
Este unipersonal performático toma la voz de Oscar Wilde para preguntarnos: ¿Qué es la libertad? ¿qué es la normalidad? ¿qué abandonamos cuando nos convertimos "en seres civilizados"? En este "panic " un hombre se convierte en la voz de tantos anónimos, silenciados y marginados. A través del show musical al que es sometido, cual animal de circo, repite su rutina para lograr la aceptación, la sobrevivencia y para entretener al público.

¿Qué le ofrece a la obra Lola Montiel como directora?
Lola le ofrece mirada sensible, juego, desenfado, humor, reflexión y pasión.

¿Cómo viene tu 2016 y qué otros proyectos tenés en mente?
En este 2016 con las ganas seguir en cartel hasta Diciembre y tengo en mente armar una pequeña gira de verano.  Para 2017 pienso reponer dos obras una de Federico García Lorca y otra de mi  autoría sobre femicidio.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





martes, 11 de octubre de 2016

Julieta Oliva, un toque de glamour en plena "Marathon"

Esta bella actriz del Off, ilumina cada sábado la obra “Marathon” de Ricardo Monti. Dirigida por Graciela Nicola, Julieta Oliva interpreta a una musa parisina de la alta sociedad que coquetea con lo divino y lo infernal. Estudió con Marcelo Savignone, Flor Dyszel, Mauricio Kartún y  canto y técnica vocal con Lucía Gonzalez Soro. Actualmente, se desempeña como profesora de teatro en La Pavada. Luego de verla en “Marathon”, quisiéramos estudiar con ella.

¿Recordás tus comienzas?
Desde chica sentí pasión por el teatro. No vengo de una familia de artistas, pero sí de una casa en que todos se dedicaron al diseño y la creatividad. Apoyaron desde el primer día mi decisión. En mi primer taller de teatro, a los nueve años, hicimos una adaptación de “El Principito” de Saint-Exupéry. Desde ese momento me enamoré del teatro y la literatura.

¿Influencias?
En mis inicios fueron Juan Carlos Baglietto, Chaplin y Alejandro Casona. En ellos encontré una magia  para transmitir ideas y sentimientos por medio del arte, cada uno en su oficio. Con el  tiempo fui descubriendo a otros y ampliando mi universo. Hoy tengo como gran referente a Meryl Streep. Es una mujer en la que encuentro una impronta que pocos tienen. Me emociono al verla.

¿Vivís del teatro?
En Argentina es difícil vivir solo del teatro. En general uno invierte mucho tiempo en ensayos y preparación, que pocas veces se ve recompensado económicamente. Pienso que es por vocación que uno lo hace. Además de la actuación, cree una escuela de teatro llamada “La Pavada” (Medrano y Av. Corrientes, C.A.B.A., mail: info@lapavada.com.ar) donde doy clases. También soy vestuarista y trabajo en proyectos temporales.

¿Por qué amar el teatro independiente?
Porque hay una oferta diferente. Se encuentran discursos que parecería que en el teatro comercial están olvidados. El público es distinto, entiende otros tiempos, acepta otro juego y es menos prejuicioso. Aunque también exige más que una risa. Lo que no me gusta es que sea tan incierto, estar en proyectos que nunca llegan a destino. Uno se encuentra con gente muy comprometida y también con gente que no, y cuando todo es a pulmón, eso desgasta.

Sos vestuarista además, ¿qué podes contarnos de tu profesión y si fue antes tu pasión por la actuación o mismo el vestuario te llevó a indagar en la actuación?
Estudié Diseño de Indumentaria cuando ya tenía clara mi vocación por el teatro. Entonces despertó mi interés por el vestuario. El vestuario tiene una profundidad cultural, habla de la historia del hombre y es una forma más de comunicación muy presente en una obra. La moda es creatividad y no siempre es de mi interés. Existe una distancia y complemento entre ambas, que trato de aprovechar cada vez que hago un trabajo.

En Alternativa Teatral figura como tu primera obra “Las Mujeres que (m) Aman Demasiado”. ¿Quérecordás, qué año fue y qué nos podés comentar sobre la misma.
No fue mi primera obra, pero si fue la primera vez que sentí que el teatro me pedía profesionalizarme. Estar todos los sábados en función, conocerme a pleno en la comedia, compartir un año con un elenco. Éramos cuatro actrices en escena que dejábamos todo. Fue increíble. Hermosilla, que fue mipersonaje, me acompaña al día de hoy.

¿Cómo llegaste a la órbita teatral de Graciela Nicola, quien te dirige en “Marathon”?
De casualidad y encantada. Llegué por un casting convocado por Eleonora Lotersztein y a Graciela la conocí avanzada la obra. Es una gran directora de la que uno aprende todo el tiempo, que conoce y entiende. Mezclando la danza y el teatro, genera una mirada muy particular. Muy contenta de hoy ser parte de esa órbita y conocer a una persona y directora como Graciela.

"Marathon" es tu nueva obra.
“Marathon” es una gran obra. Cada sábado vuelvo a leerla y le encuentro esos lugares que dicen tanto con tan poco. Pertenece a una época muy especial de la historia Argentina y hoy en día toma otra dimensión. Habla de una miseria humana que excede al contexto, de una competencia sin rumbo. Se adelanta a la necesidad actual de ganar sin saber bien que es lo que se persigue. Esta puesta está abordada desde el expresionismo e integrada por un gran elenco. Mi personaje pertenece a la alta sociedad. Es una mujer que no se conecta con la realidad. En su mundo mimado y protegido en especial por su hermano, interpretado por Sebastian De Zan, ve todo como un juego, que la entretiene, pero del que ella no es parte. Es adorable, yo quiero mucho a mis personajes y no los juzgo. Eso se lo dejo al público.

¿Presente y futuro de Julieta Oliva?
Mi 2016 viene cargado de proyectos para el 2017, ensayando dos proyectos, filmando un corto y con mucha energía y fe. Sé que el futuro me va sorprender con algo más grande que no está hoy en mis planes.


Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





jueves, 6 de octubre de 2016

Marian Moretti, del varieté al teatro de texto, siempre brillando.


Actriz egresada de la escuela de Raúl Serrano, Marian Moretti ha incursionado en diversos géneros y estilos: infantil, drama, musical, grotesco y realismo argentino. Pero desde hace años se ha consagrado como una de las más destacadas figuras de la noche porteña con sus shows de transformismo y humor. Ha creado y dirigido sus propios espectáculos y actualmente es posible encontrarla casi todas las noches en distintas revistas y varietés de la ciudad. En “La sufridera” (viernes a las 23hs., en el Teatro Del Artefacto, Sarandí 760, C.A.B.A.) brilla de la mano de su director Ariel Osiris, junto a un gran elenco.

¿Qué recordás de tu encuentro con el teatro?
Fue cuando necesitaban un integrante más en el elenco de teatro de la escuela secundaria donde estudiaba, me propusieron sumarme y así lo hice, casi sin tener mucha idea de qué sería. A partir de ahí, descubrí que podía ser una apasionada manera de comunicarme.

¿Algún artista que te haya apuntalado?
A decir verdad no hay artistas influyentes que se destaquen por encima de otros en mi carrera, suelo tomar algunos elementos, conocimientos y técnicas de varios artistas y de diferentes disciplinas. Creo en la multiplicidad y diversidad de las personas.

¿La actuación es tu única profesión?
Si, vivo del teatro pero no es suficiente aún, también trabajo como profesora de gym, carrera que también amo y me apasiona.

¿“El otro” fue tu primera obra?
“El otro” no fue mi primera obra, mi primera obra fue “Gris de Ausencia” hace un poquito más de 20 años. La experiencia de “El otro” dirigida por Gustavo Friedenberg en 2015 fue maravillosa. Una obra que combinó el texto con el movimiento y me permitió fusionar mis dos carreras, el teatro y la actividad física.

Ariel Osiris te dirigie en “La sufridera”…
A Ariel lo conocí por amigos en común, hace ya unos 10 años. Transitamos varios géneros juntos, tuve el placer de que me dirigiera en obras infantiles y de compartir escenarios juntos, haciendo temporadas de varieté.

¿Qué podés contar de “La sufridera” y de tu personaje?
La Sufridera se presenta como un desafío más, un género que nunca había transitado antes. Reencontrándome con compañeros y encontrándome con otros. Otilia, mi personaje, es una mujer que sufre, como todos en la obra, con la particularidad de “morder” su sufrimiento y quizás al transcurrir la obra tenga que dejar de hacerlo y liberarse, dejarse sufrir en paz o quién sabe qué. Cada uno al verla tendrá su interpretación, yo tengo la mía, pero será un secreto entre Otilia y yo.

¿Cómo viene tu 2016?
Viene intenso y así seguirá, no conozco otra manera de vivir. Me encuentro ensayando la nueva obra de Gustavo Friedenberg que se estrenará en 2017.


Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff