martes, 26 de julio de 2016

Teatro: “Entropía o el orden de lo vano”


Un dicho inteligentemente dice que “detrás de todo gran hombre siempre hay una gran mujer” y aferrándose a ese concepto, Merceditas Elordi parecería recrear con su obra: “detrás de todo hombre desorientado, hay importantes mujeres angustiadas”. En el caso de Sergio, excelente interpretación de Pablo Pieretti, están su madre, su ex pareja, su noviecita del momento y algún que otro amor recordado. “Entropía o el orden de lo vano” es esta madeja de mujeres recuperando a este joven confundido, irritable y agobiado.

La nueva obra de Merceditas Elordi, premiada por su dirección en “De hombre a hombre”, obra escrita por Mariano Moro; es una pequeña clase de arte. De dramaturgia en primer punto, de dirección y de cómo vestir una obra de forma chic para que lo que sea vea, termine quedando a la vanguardia.

Las actuaciones son para resaltar. Tanto Belén Fernández Díaz como todas esas mujeres antes mencionadas; como Pablo Pieretti en su rol protagónico, elevan la vara de la actuación tradicional del teatro independiente. Ellos estimulan al espectador y alimentan la obra. Se paran de forma autoritaria, hablan bien y emocionan desde todas sus posturas. Gran trabajo de su directora para darles vuelo propio en el radar que ella les impone.

Con un vestuario modesto y opaco, lógico para que no llame la atención y una iluminación matemática, todo lo que acontece sobre el escenario del Belisario, está estudiado para que la historia no se corra por ningún momento.

La belleza de Fernández no confunde, como tampoco la preparación física de Peiretti. Por eso volvemos a remarcar el trabajo de su directora, quien en su inventario original contaba con elementos que podían jugarle en contra, pero que dosificó para que solo brille la obra. Las actuaciones sobresalientes por debajo. Y su dramaturgia, por encima de todo. Como un pastel de elaboración artesanal, que las diferentes capas tienen como prioridad la exquisitez final.

Si hasta aquí no mencionamos la música original de Diego Girón es porque es necesario un párrafo por fuera de la crítica. Un sonido que nos lleva a los orígenes del cine mudo, cuando se ponía banda de sonido por fuera de la cinta. Un trabajo magistral de Girón y volvemos a nombrar a Elordi, quien unió ambos mundos para que el progreso de la obra sea exacto, música por un lado, narración por el otro.

“Entropía o el orden de lo vano” es la continuidad de Merceditas Elordi, que en cada obra enseña lo prestigioso y sofisticado de su registro teatral. 

Crítica a cargo de Ignacio Ballesteros.

Dramaturgia y Dirección: Merceditas Elordi
Elenco: Pablo Pieretti y Belén Fernandez Díaz.
Diseño y puesta de Iluminación: Edgardo Aguilar.
Diseño y realización de vestuario: Silvina Zorzoli Carrasco.
Diseño y realización de escenografía: Edgardo Aguilar.
Música Original: Diego Girón.
Ilustración: Julia Santesteban.
Arte Gráfica: Paula Carranza.
Fotografía: Cristian Holzmann.
Asistencia técnica: Lucía Cibini.
Funciones: Domingos a las 20hs., en el Teatro Belisario Club de Cultura, Av. Corrientes 1624, C.A.B.A., Argentina.
Reservas: Teléfono 4373-3465. Entrada General $150, Jubilados y Estudiantes $130.




viernes, 22 de julio de 2016

Mariana “Cumbi” Bustinza, todas las ramas del arte en una sola mujer

Premio Estrella de Mar 2016 a Mejor Labor Cómica Femenina y premio Estrella de Mar 2016 por “Dillinger” a Mejor Espectáculo de Humor, Mariana Bustinza está considerada como una de las mujeres más destacadas del teatro argentino actual. Integrante y fundadora de la Compañía teatral Improvisa2, en la cual se desempeña como actriz, dramaturga y directora, junto a Gabriel Gavila y Tomas Cutler. Obtuvo el premio Teatro XXI a Mención Especial por “Menea para mi”, obra donde cuenta el amor y el miedo vivido en un barrio de pocos recursos. Artista completa.






¿Cómo conviven en vos la humorista que hace “Improvisa2”, “Dillinger” y “Reir” con la dramaturga y directora de “Menea para mí”. ¿Qué te da cada género y qué sentís en cada uno?
Son la misma persona y no las diferencio tanto, solo que en Improvisa2 somos una compañía teatral que hace humor y cuando escribo y dirijo mis obras soy yo sola y voy con cosas más personales. De todas maneras yo soy eso, río y lloro.

“Menea para mí” es tu versión más cruda…
En mi mente estaba "Menea para mí" hacia años, cuando cursaba en el  IUNA. Pero sin título, sólo imágenes, canciones y algunos diálogos. Cada vez que iba escuchando música y sonaba cumbia en mis oídos, me aparecían cosas de “Menea…”. La soñaba despierta pero nunca llegaba a plasmarla en papel. Hasta que me puse a escribir muchas cosas que me habían pasado a mí, en mi adolescencia: me hice hincha de Huracán y amiga de la barra brava, iba al comedor comunitario todos los sábados, religiosamente iba los fines de semana a Meteoro bailable, lloraba por Daniel Agostini. La cumbia se convirtió en una realidad inevitable de eludir, la amaba y sin darme cuenta era parte esencial de mi vida. Muchas más cosas fueron sucediendo en esa etapa. Crecí, aprendí, experimenté. Y fui transformando todo eso en ficción, hasta crear esta historia de amor y un protagonista masculino: “El Masi”. Como tenía muy claro que quería que fuera una obra que tenga danza, teatro y música, lo convoqué a Facundo Salas (músico) y nos pusimos a componer los temas originales para tenerlos listos. Queríamos que canten en vivo. Cuando terminé de escribirla hice un casting de bailarines, actores y cantantes, porque necesitaba que haya un poco de todo. Y una vez que tuve armado el elenco, Me junté Angela Rodriguez Ayala , asistente de direccion y arrancamos con los ensayos.

¿Cómo fue esa etapa de puesta en escena?
Fue un proceso de ocho meses en los cuales ensayábamos dos veces por semana. Al principio había menos textos y más coreografías, pero después fue necesario ir sumando texto, porque había escenas que necesitaban ser claramente de teatro. Investigamos con el cuerpo las diferentes situaciones y sensaciones de cada momento de la obra para que cada escena pase antes por el cuerpo que por la palabra, para luego unir todo. En mi mente tenía muy claro lo que quería. Entrevistamos a chicos de distintos barrios para poder conocer su visión. Vino Tomás Cutler, mi compañero en “Improvisa2”y profesor de teatro de la Villa La Cava, a contarnos su experiencia. Me contacté con Germán Matías, un pibe de un barrio bajo y le propuse que haga un prólogo en vivo. Venía a los ensayos y nos mostraba su mundo desde adentro, nos acercaba a sus sensaciones y experiencias. Finalmente se convirtió en parte del elenco, así que ahora no solo hace el prólogo sino también es un personaje de la obra, lanzándose así, como actor. Miramos películas y documentales que tratan esta temática y que hablan de la adolescencia, sus angustias, temores y pasiones. A medida que pasaban los ensayos íbamos trabajando con el escenógrafo, Agustín Adesso, cómo sería la escenografía que tendría “Menea para mí”. Queríamos que fuera de alguna manera simbólica. Siempre traté de transmitir todas mis vivencias y sensaciones, para que los actores pudieran apropiarse de ellas. Utilizo el lenguaje de la danza, el teatro y la cumbia, escapando así un poco del realismo, pero esto es real, esto sucede.

Tu biografía te vincula a la vida en Fuerte Apache… ¿Qué recordás de esa época, qué valores rescatás y qué extrañás?
No era Fuerte Apache. Están cambiados los datos exactos. Pero sí era una barrio bajo. Recuerdo todo, es parte de mi vida y es mi historia. Era diferente, iba a bailar a la bailanta, a la cancha a ver Huracán, pasaba mucho tiempo con mis amigos. La gente se ayudaba mucho en los barrios. Y lo que extraño es ir a la cancha.

¿Cómo surge el grupo “Improvisa2” junto a Tomás Cutler y Gabriel Gavila?
Hace 12 años nos conocimos estudiando en el conservatorio de arte de dramático y queríamos ir hacer temporada a Mar del Plata y armamos Improvisa2 con ese fin, sin saber que luego se convertiría en nuestro trabajo y que seríamos una compañía.


¿“Dillinger” y “#REIR” son creaciones del mismo grupo Improvisa2?
Sí. “#REIR” es un gran conjunto de piezas breves, hilarantes actos exhibidos uno tras otro para formar un espectáculo que se mantiene activo a los ojos del espectador, con un cúmulo de personajes que aparecen a cada momento y sorprenden sin cesar. En escena se podrá ver un puñado de madres a la salida de la escuela de sus hijos, un insólito certamen de poesía del Conurbano Bonaerense con desopilantes participantes, una artista plástica japonesa que interviene baños públicos, playbacks y mucho más. Es una sucesión interminable de sketches y por el contrario al clásico show “Improvisa2”, han sido desarrollados gracias a la escritura conjunta. En “#REIR” nada está improvisado. Con esta obra fui galardonada con el Premio Estrella de Mar 2016 “Mejor Labor Cómica Femenina” y mi compañero Gabriel Gávila fue nominado en el rubro “Mejor Labor Cómica Masculina”. Y “Dillinger" es una comedia sobre el enemigo público número uno, más seductor de todos los tiempos. Más de sesenta personajes interpretados por tres actores en escena para contar esta increíble historia. Con “Dillinger” ganamos también el Estrella de Mar 2016 a Mejor Espectaculo de Humor.

¿Qué generaron esos dos premios y qué expectativas tenés a nivel personal de ahora en adelante?
Generaron mucha alegría en mi mamá y en mi fue una caricia al ego. Es lindo que te premien. A nivel personal mis expectativas son siempre las mismas, crecer y nunca dejar de hacer y crear.

¿Tu faceta musical en qué etapa se encuentra…? En Youtube hay varias canciones tuyas.
Me gusta mucho cantar y componer, por ahora toco cuando hago stand up y compongo para mis obras. Quizás en breve haga algún recital de Cumbicus de nuevo que los tengo relegados.

¿Cómo continúa tu 2016?
Funciones en Capital Federal con “Improvisa2” y “Dillinger”. Funciones de “Menea para mí” en Capital Federal y en Mar del Plata. Ciudad en la que durante las vacaciones de invierno estaremos con “Improvisa2” y “#REIR”. También estreno mi nueva obra “Gorila” en octubre y continuamos con “Improplay” en Zona Norte.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





viernes, 15 de julio de 2016

Belén Fernández Díaz, brillante sobre el under

Belén Fernández Díaz nació el 31 de marzo de 1986. Licenciada en Actuación recibida del IUNA estudio con profesores como Silvina Sabater, Sergio Sabater, Analía Couceyro, y desde hace tres años entrena en el Estudio de Marcelo Savignone tomando seminarios de Clown, Improvisación, Máscaras Balinesas, Laboratorio de Actuación y Montaje, entre otros. Participó entre muchas obras, de “Copia Fiel” dirigida por Analía Couceyro y de “La máquina del Día” dirigida por Sergio Sabater. Actualmente se encuentra haciendo funciones de su unipersonal “A solas con Marilyn”, mientras continúa con el éxito del Under “Entropía o en orden de lo vano”.
 

¿En dónde encontramos el origen del gusto de Belén Fernández Díaz por el teatro?
Sea lo que sea que me haya llevado a dedicarme al teatro estoy segura que fue en otra vida porque a ésta ya vine con mi vocación más que clara. Desde siempre, desde que tengo memoria, supe que quería actuar. Recuerdo que iba al jardín de infantes y ya manifestaba mi deseo de ser artista. En los primeros años de la escuela primaria mi mamá me llevó a un casting, me vieron y me becaron en una escuela de modelos. Mi madre me retiraba antes de la escuela para poder llevarme, pero rápidamente determiné que no era eso lo que yo quería, tenía siete años y me hacían caminar con un libro en la cabeza, me habían dado un texto que decía todo lo que debía comer, cuánto debía pesar y yo quería actuar. Entonces le dije a mi mamá que no era eso lo que yo quería. Mis padres siempre nos apoyaron, tanto a mí como a mis hermanos, cada uno estudió y siguió la carrera que quiso. Nunca hubo prejuicios en mi casa al respecto. A los 17 años, en cuanto terminé el colegio secundario, hice el ingreso para entrar al IUNA (actualmente la UNA) y hoy en día tengo mi título de Licenciada en Actuación.

¿Quiénes fueron tus referentes?
A la primera que quisiera mencionar es a Silvina Sabater, actriz y docente del IUNA. Con ella aprendí a actuar. Me enseñó a hacer consciente herramientas básicas que debe tener un actor, básicas pero nada simples, como la importancia de estar en presente, ya que todo acontece allí, preparada para dar y recibir estímulos constantemente y con el cuerpo abierto para expresar las emociones, antes de estar con ella nunca había llorado en escena, en sus clases aprendí a hacerlo y ahora lo hago naturalmente. También fue importante para mí, su hermano Sergio Sabater. Con él trabajé cuestiones más formales si se quiere, de puesta en escena, la precisión en los movimientos, el cuerpo en el espacio y en relación a los demás actores, el ritmo en escena, entre otras cosas. Analía Couceyro fue la directora en mi residencia y con ella indagué mucho en mis recursos expresivos, la mirada, distintas corporalidades, etcétera. Por su parte, Marcelo Savignone también influyó mucho en mí. Estudié en su escuela varios años y una de las cosas más lindas que me pasó en esa etapa fue reencontrarme con el placer de actuar, con el juego, la espontaneidad y una gran libertad. Por otro lado, algunos autores que me han atrapado e interesado a lo largo de mi formación y lo siguen haciendo son Shakespeare, Chejov, Lorca y Moliere, entre muchos otros.

¿Se puede encontrar en el teatro independiente un sostén económico?
Puedo decir que vivo del Arte. Tengo una empresa de animaciones y shows para niños con una propuesta artística, hacemos talleres de plástica, actividades de danza, teatro y música. Me conecto con los chicos a través del arte y eso me encanta. También hago obras de teatro, tengo un unipersonal “A solas con Marilyn” que vengo haciendo hace varios años. Actualmente estoy actuando en “Entropía o el orden de lo vano” en el Teatro Belisario los domingos a las 20hs. He hecho series web, cortometrajes donde me pagaban aunque no fuera mucho.Es difícil financiarse haciendo arte de forma independiente pero entre los shows, las obras y alguna publicidad cuando se da la oportunidad, me arreglo bien.

¿El teatro es lindo por…?
Porque te permite crear. En el teatro independiente, en general, uno no tiene que sacar una obra en tres meses, como sí sucede mucho en el teatro comercial, con lo cual hay tiempo para crear y eso es maravilloso. Con “Entropía o el orden de lo vano” nos encontramos tres personas con muchas ganas de trabajar, de indagar en las situaciones, en los personajes y la estética que se le quería dar a la obra. Además, en el teatro independiente, al no haber plata no es eso lo que te motiva a realizar un trabajo sino las ganas genuinas de hablar sobre ese tema, y encontrarle una poética interesante para trasmitírselo al público. Por el contrario, lo que no me gusta es el tema de la autofinanciación, de encontrar el dinero para llevar a cabo las puestas y lo difícil que se hace por momentos llevar público, dado que en el teatro independiente no contamos con la publicidad que tiene el teatro comercial.

¿Una obra bisagra en tu vida fue “A solas con Marilyn”?
“A solas con Marilyn” es un espectáculo unipersonal que hago hace varios años. Fue una obra clave, por un lado, por haber sido la primera vez que actuaba sola, eso me generó muchos miedos ya que no es sencillo sostener 50 minutos de espectáculo manteniendo el interés del espectador y generando constantemente distintos ritmos y matices. Crecí muchísimo como actriz en ese trabajo. Y, modestia aparte, la obra es hermosa. También aprendí cuestiones de producción, buscar festivales, enviar material, buscar salas, gestionar funciones en distintos lados. Si bien no estoy sola con todo ese trabajo, solo somos dos, así que ha sido bastante intenso. Este espectáculo lo hice varios años en distintos teatros de capital federal, viajé a un festival en Colombia, lo hice en el teatro Municipal de La Plata, en el de Resistencia, Chaco, entre otros lugares. Me ha dado muchísimas satisfacciones.

En Alternativa Teatral figura como tu primera obra “Dos corazones”. Que recordás, qué año fue y qué nos podés comentar de la misma.
Mi primera obra en realidad fue un espectáculo infantil que hice en el Paseo La Plaza en el año 2006, luego de eso hice otra obra para chicos con el mismo grupo, y ahí conocí a parte del elenco de “Dos corazones” que fue un espectáculo de improvisación en el que participé en 2008. Lo que recuerdo de esa experiencia es que fue todo un desafío. Para ese entonces yo estaba cursando en el IUNA y toda mi formación tenía más que ver con el texto y con grandes autores, por eso encontrarme haciendo un show de improvisación fue genial. Nos juntábamos con el grupo a improvisar muchos días en la semana y los fines de semana hacíamos funciones. La capacidad de asociar, la rapidez y la creatividad que te da la impro son herramientas que enriquecen a cualquier actor. 

¿Cómo llegaste a la multipremiada directora y dramaturga Merceditas Elordi, con quién presentás “Entropía o el orden de lo vano”?
A Merceditas la conocí estudiando en la escuela de Marcelo Savignone. Hicimos varios seminarios juntos. Luego ella me llamó para que actuara en otro proyecto que finalmente no se concretó y ahí escribió “Entropía o el orden de lo vano”, por lo que ella cuenta, ya pensando en mí para que haga los personajes femeninos. Y acá estamos.

“Entropía o el orden de lo vano”…
La obra habla de Sergio, un hombre joven, solo, que no le encuentra sentido a su vida y se siente vacío. Yo hago de todas su mujeres, soy su madre, su amor de la infancia, su novia, etcétera. También soy parte de su mente, aquella parte que lo lleva a indagar en recuerdos dolorosos pero necesarios para poder reflexionar sobre cómo han sido sus relaciones hasta ahora y como desea que sean de aquí en más. La obra es un segundo en la cabeza de Sergio. Un instante de asociación libre. Un espectáculo que emociona pero que, al mismo tiempo, tiene muchos momentos cómicos. Pablo Pieretti es quien interpreta a Sergio, y Merceditas Elordia es la autora y directora.

¿Tu  2016?
Por lo pronto, en octubre estreno otra obra que estoy ensayando “Operación Tartufo” que también cuenta con la dramaturgia de Merceditas Elordi, y la dirige David Señorian. Y espero que “Entropía…” siga creciendo como lo viene haciendo y tenga una larga vida por delante.


Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff