jueves, 28 de abril de 2016

Víctor Della Corte, actor en ascenso.

Hasta haces tres años, el teatro era una cuenta pendiente, que gracias a su coraje, convirtió en pasión. Consultor en una agencia de estudio de mercado, admirador de actores como Marlon Brando, Afredo Alcón, Meryl Streep y Juliette Binoche, hoy protagoniza “Julio César”, un clásico de Shakespeare en plena avenida Corrientes. Un excelente presente, que se convertirá en mejor futuro.

¿Por qué el teatro?
Dos cuestiones fundamentales. La primera, que se remonta a mi infancia y se encuentra tal vez a nivel inconsciente, es el gusto de mi hermana Viviana por el cine, a quien siempre le interesó cómo se realizaban las producciones cinematográficas y de allí su influencia hacia mí. Y la segunda, y más actual, fue la necesidad de prepararme para estar al frente de un aula, ya que estoy estudiando Profesorado de Historia. Fue tanto lo que me gustó hacer y respirar teatro, en lo actoral como a nivel integral, que hoy también estudio dramaturgia.

¿Cómo fue la decisión de estudiar teatro?
Comencé en un taller de teatro del Centro Cultural Rojas en el año 2013 y todas mis experiencias teatrales se dieron en ese espacio de taller con un hermoso grupo. Yo trabajo en una consultora que realiza estudios de mercado y gracias a este ingreso puedo vivir y costearme las actividades que me gustan. El teatro es una de ellas, que me apasiona y que me hacen sentir vivo. En mi vida cotidiana el teatro es lo que “detiene el tiempo”, lo que me hace perder noción del mismo al estar tan sumergido en este mundo maravilloso de dar vida a pasiones escritas. Además, y buscando lo positivo de mi contexto, lo bueno de no disponer del tiempo deseado para dedicarse de lleno a la actuación genera a la fuerza una búsqueda constante de espacios y tiempos: memorizar la letra cocinando en casa, ensayar expresiones corporales caminando por la calle (y quedar como un loquillo, pero uno feliz) y otros tantos ejemplos. Todo este trabajo por fuera del escenario y de los ensayos también, estando cansado luego de un día en el trabajo, da cuenta de que es algo que a uno lo apasiona. Y hay que darle el lugar cuando eso te pasa y dejarlo fluir; eso es lo que nos hace sentir plenos.

¿Quiénes te influenciaron al principio y quiénes siguen haciéndolo?
Actores como Laurence Olivier, Marlon Brando, Joaquín Phoenix y Afredo Alcón; Ian Mckellen, Hugh Jackman, Sean Peann, Heath Ledger, Brendan Gleeson y Michael Fassbender. Y con el permiso del lector, Ed Harris, Philiph Seymour Hofman, Ralph Fiennes, Tim Robbins, Peter O,toole, Colin Firth, Geoffrey Rush y otros…
Las actrices Meryl Streep, Cate Blanchett, Juliette Binoche y Norma Aleandro son mis favoritas, entre otras.

¿Qué es lo que más te gusta del teatro independiente?
La garra. La entrega total. Con los compañeros, toque el papel que nos toque, no nos quedamos absolutamente con nada para transpirar en el escenario. Cuando eso pasa, uno comprende la fuerza inmensa del grupo actoral. El esfuerzo dentro y fuera del escenario para llevar adelante la obra te hace ser humilde y sin pretensiones de plumas o estrellato. Además, el hecho de ver a los compañeros que ensayan luego de un día de trabajo o estudio y que dejan todo en los ensayos es sumamente conmovedor y alentador. Ahí percibís la pasión en el carácter de los actores, actrices, asistentes y por supuesto, nuestro director Marcelo Silguero. Además, el hecho de estar en el teatro independiente con todo el trabajo que eso implica, te hace valorar cada logro, cada mejora, cada progreso en las escenas de la Obra, y éstos se multiplican a la enésima. El teatro independiente es hermoso.

¿Cómo llegaste al universo profesional de Marcelo Silguero?
Fue a través de un casting abierto. El año pasado, y envalentonado por realizar las prácticas docentes para el profesorado, sentí la necesidad urgente de zambullirme en el mundo actoral, y fue allí donde participé en varios castings por agencias y esta manera pude grabar un cortometraje y quedar en dos proyectos teatrales, “Julio César” es uno de ellos.

¿Qué nos podés contar de “Julio César”?
Esta obra, como casi todas las obras de Shakespeare, es trascendente. Lo conceptual en ella perdura en el tiempo, por ello tantas representaciones y adaptaciones desde hace cuatrocientos años. El tema del poder y la ambición, la traición y el honor, son ejes con vigencia en la historia de la humanidad, de allí lo sublime de esta obra.

Sos Bruto, uno de los protagonistas de la obra…
Un personaje histórico. Es un senador romano que intenta salvar las bases del sistema republicano en Roma ante la inminente centralización del poder político dada la gran expansión militar romana. Esta concentración del poder estará a manos de Julio César, dictador por aquellos años 44 antes de Cristo. Marco Bruto, influido por ese lazo ancestral en que creían los antiguos romanos llamado “genio”, padece una ambivalencia constante entre el amor por César y su deber con sus antepasados que habían fundado la República. En lo que se refiere a la poética shakespeariana, será una de las primeras veces que el uso de una ambivalencia conflictiva intrínseca se plasme en uno de sus personajes, como luego ocurrirá en Hamlet y Macbeth.

¿Cómo viene tu 2016?
Viene muy intenso por suerte y gran esfuerzo. Por el lado de los emprendimientos de Marcelo, estamos en función con “Julio César” de William Shakespeare todos los domingos a las 20hs. en el Auditorio Losada. Además, a fines de Mayo estrenaremos en Paseo La Plaza “¡Qué noche de casamiento!” excelente obra del grotesco argentino escrita por Ivo Pelay, dirigida y protagonizada por Marcelo Silguero, entre excelsos actores y actrices. Aquí interpreto el papel de Saporiti. Es una obra muy divertida. Y comenzando los ensayos de “Casa de muñecas” de Henrik Ibsen, en el papel de Helmer y trabajando también con colegas excelentes del “semillero Silguero”, como me gusta llamar. Por otro lado, y muy orgulloso de comunicarlo, se viene el estreno de la obra independiente “Cero Horas”, en donde comparto el espacio con tres actrices y una dramaturga talentosas que admiro. A estrenarse el Viernes 3 de Junio, en el horario de las 21hs.



Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff

















lunes, 25 de abril de 2016

Andrés Ini, cantautor cómico y humorista profesional

Andrés Ini es comediante, cantante, actor, guionista, compositor y Licenciado en Comunicación. Desde hace 10 años que se presenta todos los sábados en el Paseo La Plaza y actualmente está presentando la 5ta temporada de su unipersonal, con un show completamente nuevo. Desde el año 2011 se desempeña en radio como columnista de Stand Up en el programa "El Exprimidor" de Ari Paluch, realizando un monólogo de stand up diferente por semana. En televisión, ha sido guionista de la productora Ideas del Sur de Marcelo Tinelli para los programas “Gran Cuñado 2009”, “Showmatch”, “Este es el show”, “Humor de Primera” y actor en Telefe.

¿Cuál fue primero, tu vocación musical o humorística y cómo fue unirlas?
Primero descubrí mi vocación musical a los 9 años cuando aprendí a tocar la guitarra y tenía que cantar para acompañar los acordes. No sabía que tenía una vocación humorística hasta que empecé a hacer recitales y les incorporaba (de manera intuitiva) monólogos de humor entre canción y canción. Entre el 2006 y el 2011 fui dejando de lado la parte musical para dedicarme más el humor con el auge del stand up, logré ser parte de un elenco en el que éramos 4 integrantes y hacíamos funciones todos los sábados en el Paseo La Plaza. En el 2012, luego de 6 años de hacer stand up en el Paseo, me ofrecen un espacio para mí solo, los sábados a las nueve de la noche y decidí traer de socia a la guitarra y fusionar la música con el humor. A partir de ahí nació: “El Stand Up Musical”, que fue creciendo y ahora atraviesa su quinta temporada con un nuevo espectáculo, llamado “El show del año”, donde ya no está mi guitarra sola, sino que me acompaña una banda musical en vivo.

¿Sobre qué trata “El show del año”?
A través de un vertiginoso recorrido, el espectáculo resume con stand up y canciones de humor (acompañadas con músicos en vivo) los acontecimientos más destacados que tiene cada año. La propuesta es reírse un año entero en lo que dura un solo show.  

¿Cómo fue la génesis de la obra para esta quinta temporada?
Es una idea que tenía en mente hacía 3 años, pero requería cambiar completamente el show que estaba haciendo hasta el 2015 y que estaba funcionando muy bien, además de sentirme muy cómodo y haber alcanzado un nivel óptimo. El nuevo show lo encaré como un desafío personal y al mismo tiempo ofrecer una propuesta totalmente diferente a los que ya me vieron en temporadas anteriores. Los monólogos los vengo armando desde el 2011 con mis participaciones radiales en El Exprimidor, donde hablo de fechas específicas según las efemérides del día. Cuando me di cuenta, ya tenía una pequeña base para armar el show deaño.

¿Lo mejor y peor de tu profesión de humorista musical?
Lo mejor es la función social de alegrar y transmitir sensaciones a las personas que me vienen a ver o que me ven en algún evento de casualidad. Recibir agradecimientos por hacer sentir bien a alguien es la mayor satisfacción y me siento yo un agradecido de poder dar diversión, divirtiéndome yo mismo. Lo peor es que trabajar con la voz requiere muchos cuidados. Por tal motivo, trato de ni exponerme a lugares con ruido, humo o cambios de clima. Por otro lado, es un trabajo full time, porque por más que no esté haciendo un show, la mente trabaja y piensa constantemente ideas sin poder detenerla.

¿Cómo son los procesos de creación de tus monólogos y de tus canciones?
No avisan. La disciplina está en registrar cada pequeña cosa, anotarla o grabarla. Y luego cuando tengo un tiempo para escribir, sentarme y darle forma. Pero a la inspiración y a las ideas no las fuerzo, aparecen solas y en lugares inesperados.

¿A qué se debe el auge del género Stand Up?
La cercanía que genera con el público y poder entretenerse con algo que no sea estar atento a una trama. El espectador se siente identificado y eso le gusta. Al mismo tiempo podría pensar: si a ese comediante le pasa lo mismo que a mí, y lo puede contar, tal vez yo también pueda hacerlo y eso, pienso yo, le resulta atractivo. Se siente espectador y potencial intérprete al mismo tiempo. Eso explicaría el por qué hay cada vez más personas con anhelos de ser comediantes. Aunque lo puedan sentir cercano o fácil, cuando se transforma en un oficio pierde esa idealización primera.

¿Paralelamente a “El show del año” estás con otra actividad? Cuál y dónde…
“El show del año” es la nueva propuesta teatral del 2016 en mi quinta temporada de el stand up musical. Paralelamente, trabajo en eventos sociales y empresariales, es algo que disfruto mucho ya que es menos estructurado que el teatro y desestructurado como oficio (no rutinario). Los eventos me absorben mucho tiempo en la semana y en mi rutina semanal,  por lo que para otras actividades necesitaría poner un freno y repartir de nuevo todas las ideas y proyectos que tengo en mente. Por el momento estoy en pleno partido.

¿Cómo viene el 2016 para Andrés Ini?
Trabajando mucho para que el nuevo show esté mejor función a función. Por más que ya se haya estrenado, sigo en la búsqueda permanente de variantes. Un espectáculo nunca está 100% terminado.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff