viernes, 30 de diciembre de 2016

Mariana Barrandeguy, la artista infantil que cautiva con su desenfado y locura

Mariana Barrandeguy hace más de diez años que trabaja para chicos en teatro, eventos y shows privados. Compartió shows en eventos con Topa y Los Cazurros, entre muchos otros artistas. Nacida en Uruguay, obtuvo el Premio Revelación en TV y trabajó en los medios rioplatenses como actriz y notera. Desde el 2004 radica en nuestro país, donde en poco tiempo se convirtió en una de las figuras de la escena infantil nacional más importante, con temporadas en los teatros de la Avenida Corrientes como Liberarte, Taller del Ángel, giras y festivales. Presenta su nuevo trabajo "Canciones L@cas 2”, un nuevo formato de discos para chicos.

¿Naciste en Uruguay?
Nací en Uruguay pero vinimos a la Argentina con mi familia cuando yo era bebé. A mis 7 años regresamos a Uruguay, pero mi papá mantuvo el negocio en Buenos aires así que viajábamos permanentemente. Él, todas las semanas, y nosotros cada año, de visita, de paseo. Así que los lazos con Argentina para mí, siempre fueros estrechos.

¿Qué te llevó a que te dediques al mundo de la actuación y de la música?
Estaba dentro de mí, porque aún recibiendo test vocacionales donde decían que yo debía dedicarme al arte, estudié administración de empresas para seguir con el negocio familiar. Un día, esta necesidad  de expresarme se hizo más fuerte, empecé a estudiar teatro, y surgió casi enseguida la posibilidad de la televisión y el escenario.

¿Qué hizo que te inclinaras por el mundo infantil?
Tenía mucha facilidad para la música, el piano en particular; la actuación, la danza, el canto y la conducción. Todo me gustaba y era difícil definir un solo camino. Esa “facilidad” fue siempre mi propio enemigo. Me costaba profundizar hacia una dirección. Cuando vine a Buenos aires, después de la popularidad que me dio la televisión en Uruguay, tuve que volver a empezar.  Castings, tocar puertas que nunca se abrían del todo. Es difícil sin contactos, sin padrinos y sin estar dispuesta a todo lo que pudiera ser necesario para llegar. Había conocido los shows para chicos en eventos y cumpleaños y me pareció que era mi lugar. Y decidí producir mis propias cosas. Si uno está atento a las señales y se escucha profundamente, todo fluye hacia donde está su verdadero lugar. Causalmente, desde pequeña, era la encargada de cuidar y entretener a todos los niños que venían a casa y jugaba a ser cantante. Así termina de cerrarse el círculo.

¿Quiénes fueron tus artistas favoritos?
Justamente, sentía la necesidad de comunicarme con los niños desde otro lugar, otra forma de relacionarse y entretener, una mezcla de dulzura, con un grado de locura.
No siento que alguien haya sido particularmente influencia, pero me gusta mucho lo que hace Pescetti y a nivel cine todo lo de Disney-Pixar.

En Uruguay ganaste el premio Revelación Televisiva en el año 2000. ¿Qué significó ese premio para tu carrera?
Siempre es lindo lindo recibir un premio. Lo recuerdo con mucho cariño. De todas formas, al poco tiempo me fui. Siempre siento la necesidad de buscar nuevos horizontes.

En Argentina, en Alternativa Teatral figura como tu primera obra “La pulga en la oreja”. ¿Qué recordás sobre la misma y tu personaje?
Fue lo primero que hice en teatro en Argentina. Y enganché uno de los protagónicos en calle Corrientes, nada menos. Era la esposa fina y elegante de un hombre, que por una confusión, ella cree que él la engaña frecuentando un burdel. Todo se convierte en locura cuando ella decide ir de espía a ese lugar. Significó algo importante para mí. Incluso de las cosas que no salen ni son como las he querido, saco conclusiones interesantes, aprendo y crezco.

¿Tenés tu propia compañía infantil? ¿Cómo es un show tuyo y dónde puede verse?
Los Puppets (títeres) son los verdaderos protagonistas. Sin ellos y sin Valentín Reynal (su alma) ninguna magia podría producirse. También quiero mencionar a Nicolás Casalnuovo, la voz en mis discos. Dos grandes profesionales que hacen lucir mi trabajo. Estuvimos con “Patas a la obra”, mi primer guión teatral en 2011, con giras, festivales, Teatro Liberarte en calle Corrientes  y Taller del Ángel en Palermo. El show musical de los Puppets, lo hacemos en teatro y en forma privada en eventos, empresas, cumpleaños y a donde sea que nos lleven para cualquier celebración. Preparando ahora julio 2017 en teatro para la presentación del disco “Canciones Loc@s2”.

Los muñecos que te acompañan son “Los Puppets”... ¿Qué nos podés contar de ellos?
Que están locos. Son divertidos y traviesos. Me hacen padecer cada show porque todo lo hacen mal, aunque intentan que salga bien, todo termina siendo un disparate.

¿Qué podés contar de tu nuevo disco "Canciones L@cas 2”?
Me gusta que los discos, que ya están entrando en desuso, sean algo más para vivir, que para escuchar. Intento reproducir lo que pasa en vivo durante el show: canciones que terminan antes, cortadas, títeres que interrumpen, charlas entre nosotros, chistes de uno de los personajes, bienvenidas y despedidas de todos nosotros hacia quienes nos escuchan. Me encanta que sea un momento de familia, de risas, baile. Y me honra profundamente, de alguna manera, estar allí.

¿Cómo viene tu 2017 y qué otros proyectos, además de la presentación del disco,tenés en mente?
En mi cabeza hay muchos proyectos: viajar al exterior con el show, desarrollar la línea de juguetes, los cuentos de mis personajes, sumar videos a mi canal de YouTube (Mariana y los Puppets) que los papás me piden con urgencia, y terminar de corregir una novela juvenil. Ufff… ¿Me dará la energía para todo esto?


Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff




viernes, 25 de noviembre de 2016

Diego Bustos, rockero y compositor de teatro.

Junto a sus laderos Aluck y Ariel Boiola, Diego Bustos continúa haciéndose un lugar en el mundo de la música teatral. En esta ocasión, compone la banda de sonido de la obra “La gran manzana”.

¿Qué te llevó a que te dediques al música?
Desde muy chico tuve una fascinación muy grande por el piano. Mi viejo escuchaba mucho al gran Hernán Figueroa Reyes; mi vieja, en cambio, música clásica como Tchaikovsky, Vivaldi y Schubert. Me acuerdo que un par de veces después de ir a unas clases de piano (sin instrumento) mi hermano me regaló una celesta (un pequeño piano de dos octavas que suena como un xilófono) la cual aún conservo y en ella probaba todo lo que había escuchado en esos tiempos. Con el tiempo fue reemplazada por mi primer teclado (un viejo y querido Casio).

¿Y una vez como músico, qué hizo que te inclinaras por la música teatral?
Mi mejor amiga y casi hermana Áluck. Un día, por el año 2008, ella tenía un casting en el Teatro “El Vitral” para hacer una obra infantil. Se presentó y quedó. Le dijeron que necesitaban un músico y me propuso. Lo bueno fue que en ese momento tuve que probarme cuánta capacidad compositiva tenía. ¡Fue una gran experiencia!

¿Quiénes fueron los artistas que más influyeron en tus inicios? Y siguen influyendo.
Sui Generis, The Beatles, Queen, Deep Purple y la música clásica que escuchaba en aquel entonces.

¿Qué otra actividad paralela tenés?
Por el momento trabajo en una fiambrería y también doy clases particulares de música.

¿Qué recordás de tu primera obra “Caperucita roja y el Lobo Mimoso”?
Me acuerdo que en el 2008 me reuní con la directora. Me entregó el texto de las canciones y me dijo: “hacé lo que quieras”. Entonces traté de imaginar lo que a cada personaje le podía quedar musicalmente y jugué un rato… Un gran resultado.

¿Tenés tu propia banda de música o solo hace música para obras de teatro?
Tengo mi propio proyecto: la banda “S.P.A.M.” (Sonidos para asustar al mundo) y otra gran banda de Hard Rock de nombre “Espíritu Salvaje”. En el caso de “S.P.A.M.” era un proyecto de hacer canciones propias con amigos, por el simple hecho de disfrutar, con influencia de The Beatles, Queen y Deep Purple, que se fue puliendo con el tiempo. Un día decidimos tocar en el Parque Centenario, allá en el 2012 y de ahí no paramos de evolucionar.

¿Qué podés contar de “La gran manzana” y su música?
“La gran manzana” es una obra muy compleja. Divertida pero también muy oscura. Su música debió ser pensada de la misma manera. Pensar en esa complejidad no fue nada fácil, aún así valió la pena el desafío. ¡¡¡Muy disfrutable!!!

¿Qué otros proyectos tenés en mente para el 2017?
En el año 2017 voy a seguir a full con las bandas. En el caso de Compañía Teatro Interactivo vuelve “La gran manzana” al igual que los infantiles, así que prepárense que habrá sorpresas.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





lunes, 21 de noviembre de 2016

Teatro: “Interludio Panic Show, una balada desde el encierro”


Repudiado, maltratado, subestimado pero también admirado, vanguardista y paradigmático, Oscar Wilde se convirtió en uno de los escritores más provocadores del Londres victoriano tardío.

En el teatro fue muchas veces citado y hasta autenticado. Es que es una de las figuras más controversiales de la escritura. Sin embargo, pocas veces fue presentado como en “Interludio Panic Show, una balada desde el encierro”.

Su directora Lola Montiel, coautora junto a Gonzalo Moreno, nos invita a este cubículo derruido, pantanoso y lúgubre en el que está el propio escritor. La cárcel podría ser. Y su guardia cárcel y único amigo, es el músico Gastón Navarro.  Esa perversa relación es la que hace explotar los mejores momentos. Endiablados punteos de electrónica para que Gonzalo Moreno improvise a un Elvis atípico. “Interludio Panic Show, una balada desde el encierro” está bueno. Más extenso su nombre que su duración, que es un poco más de media hora de tensión y relax a la vez.

Teatro turbio podríamos llamarlo, de ese que uno se zambulle y queda algo enrarecido. No se intoxica, pero algo modifica.

Basado en el poema “La balada de la cárcel de Reading”, es una obra de teatro para conocer un poco más a Oscar Wilde.

Crítica a cargo de Ignacio Ballesteros.

Dramaturgia: Lola Montiel y Gonzalo Moreno (Sobre textos de Oscar Wilde).
Puesta en escena y dirección general: Lola Montiel.
Elenco: Gonzalo Moreno.
Intérprete Musical: Gastón Navarro.
Asistente de dirección: Gustavo Tévez.
Gráfica y fotografía: Paola Riquelme.
Diseño de Iluminación: Sebastián Frías.
Diseño y realización de escenografía y utilería: Laura Sánchez.
Diseño y realización de vestuario: Nerina Flores.
Producción general: Entérico Teatro.
Teatro: Espacio Cultural Dínamo, Sarmiento 3096, C.A.B.A., Argentina.
Funciones: sábados a las 20:15hs.
Reservas: 2051.2718 / interludiopanicshow@gmail.com. Costo de entrada: $100.





miércoles, 16 de noviembre de 2016

Teatro: "La gran manzana”




La idea es muy buena. Atrevida, algo vista pero inquietante. Una versión teatral, remixada y fusionada entre los films “Sr. y Sra. Smith” y “La guerra de los Roses”. Una pareja de muchos años que ya se toleran poco y nada y entran en acción para ver cómo continuar.  Una competencia donde se enfrentan para vencer al amor de su vida o futuro ex. Cada manzana es un equipo, por un lado las rojas y por el otro las verdes. En el medio, su hijo, quien sutilmente toma partido.

Ariel Boiola es el director y también autor de la obra. Simbiosis peligrosa que puede dejar al espectador afuera de algunos condimentos. Y puede ser que este sea el caso. La historia es limpia y pública en el momento, sin embargo algunas situaciones quedan a criterio del director en el aire de difícil interpretación.

Con un vestuario interesante, de eso que escasean en el teatro independiente realizado por la misma Áluck (es la protagonista) y por Mabel Yemha. La música es original y es de Diego Bustos, compositor que si se investiga, acompañó a su creador Ariel Boiola en varias oportunidades. Un juego de luces que va del rojo peligroso al blanco explícito, crea ambientes. Eso es Boiola, un artista del teatro que camina juntos  a sus fieles. El punto positivo es que se conocen y se nota a simple vista el feedback, lo negativo es que acorta sus límites de expresión.

“La gran manzana“ es una buena obra de teatro porque su elenco es homogéneo, ninguno se destaca por sobre otro porque son un scrum de calidad. Yendo hacia el mismo lado siempre, desde que comienza. Una joya con luz propia es el recurso de un brazo que se desprende de un cuerpo y vale su mención porque no hace a la historia, pero sorprenderá in situ.

Una obra de calidad, con muchos ítems para destacar y otros narrativos para mejorar, pero sin duda, una interesante obra para presenciar.

Crítica a cargo de Ignacio Ballesteros.

Dramaturgia y dirección: Ariel Boiola.
Elenco: Áluck, Fernando Castrillón, Fausto Duperré, Nicolás Munaretti.
Músico en vivo: Diego Bustos.
Vestuario: Mabel Yemha y Áluck.
Diseño de escenografía: Compañía Teatro Interactivo.
Realización de escenografía: Mariana Giacobbe.
Fotografía: César Mancilla.
Asistente: Matías Calabrese.
Teatro: Teatro Liberarte, Av. Corrientes 1555, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Funciones: Todos los viernes a las 21:30hs.
Reservas: 4375-2341. Entrada: $180 (Descuentos a jubilados y estudiantes $120).




martes, 8 de noviembre de 2016

Dante Iemma, el hombre entre tanta sufridera

Actor de teatro independiente, Dante Iemma actualmente brilla en la obra “La sufridera” (viernes a las 23:30hs., en el teatro Del Artefacto, Sarandí 760). Profesor de teatro, participó de más de una docena de obras en los últimos años. Hablamos con él.

¿Cómo surgió tu pasión por el teatro?
Desde muy chico tuve la pasión de ser artista. En un principio el amor más grande era el cine. Me pasaba horas proyectando viejas películas y cuando podía filmaba y hacía pequeños documentales familiares. Pensá que en la década de los 70 u 80 no existía la facilidad como ahora de la filmación. Luego por los costos que representaba hacer cine aunque sea amateur, decidí probar con la actuación y ahí me quedé fasheado. Igualmente mis padres fueron actores en su juventud, eso seguramente influyó también.

¿A quién recordás por aquellos años?
Yo me formé en los años 80 y mis referentes fueron Dustin Hoffman y Robert de Niro. Hoy en día no sabría decirte. Cuando veo teatro y salgo conmovido, esos actores, sean quienes sean, influyen en mí.

¿Se puede vivir del teatro?
Puedo vivir. Sí, puedo hacerlo, por lo menos del arte en general. Cuando no es una obra de teatro, es algún trabajo artístico paralelo que me permite volar e imaginar. Trabajo también  en un Centro Cultural como docente de teatro y tengo también mis alumnos particulares. Además doy clases de dibujo y pintura.

En Alternativa Teatral figura como tu primera obra “El vértigo”. ¿Qué recordás de aquella experiencia?
Bueno, “El vértigo” fue una obra que ame que se hizo en el año 2006 pero en realidad yo debuté teatralmente en el año 1981 con “El desatino” de Griselda Gambaro y en 1983 profesionalmente con mi primera crítica en Clarín con la obra llamada “Al violador” de Osvaldo Dragún. Pasa que alternativa no existía y yo no actualicé datos.

¿Cómo llegaste a la órbita teatral de Ariel Osiris, quien te dirige en “La sufridera”?
Con mi querido director y amigo Ariel Osiris nos conocimos hace muchos años, unos 25 aproximadamente. Trabajamos juntos muchísimas veces como actores, compartiendo festivales y giras teatrales. Él me convocó esta vez para dirigirme y no dudé un segundo. Su talento me hace sentir seguro del trabajo.

¿Qué podés contar de “La sufridera”?
“La sufridera” es una obra que habla del amor y sus distintas y absurdas formas de amar. Seis mujeres y un hombre, todos sufriendo por la pérdida del mismo amor, Homero. Todo se juega en un tono absurdo e hilarante para el espectador.

Tu personaje es el de René…
René, mi personaje, es un ser que se siente desvalido, maltratado por la sociedad, no valorado, hipocondríaco y suicida. Encuentra en Homero el gran salvador, ya que impide René llegue siempre a su cometido. En uno de sus momentos dice “yo me quería tirar por el balcón y él me sostenía de la cintura, yo me acostaba en la mitad de la calle y él desviaba el transito...”. Y así enumera un sin fin de hechos.

¿Cómo viene tu 2016 y qué otros proyectos tenés en mente para el 2017?
Este año ya se termina y con muchos logros interesantes, entre ellos “La sufridera” y a la espera seguramente para el año que viene del estreno de mi primer largometraje como actor, una ópera prima, que creo, va a dar que hablar. En cuanto a teatro con muchas ganas de volver a dirigir, veremos que nos depara el 2017.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





lunes, 17 de octubre de 2016

Gonzalo Moreno, excéntrico y performático artista del teatro Under

Actor, director, docente de teatro y psicopedagogo. Se formó con Mónica Cabrera, Cristina Banegas, Graciela Camino y Mariela Asensio, entre muchos otros. Su obra “Mundus Market, las marcas de tu hogar” fue declarada de interés por la Cámara de diputados de la Nación en 2015 y contó con el apoyo de Fondo de Desarrollo Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación. Obtuvo una “Mención especial”, rubro “Poética escénica” en el Festival de Teatro Provincial 2005, organizado por la Comedia de la Provincia de Buenos Aires por la puesta “Mateo (entre grotescos actuales). Actúa desde el año 1994 y hoy se destaca en “Interludio Panic Show, una balada desde el encierro”, todos los sábados a las 20:15hs., en el Espacio Cultural Dínamo, Sarmiento 3096.

¿Tu pasión por el teatro viene desde chico?
De chico me pasaba viendo ciclos de cine argentino con mi abuela. Me encantaban las películas de Lolita Torres, Tita Merello y Pepe Arias. Otra cosa que me maravillaban eran la películas de Fred Astaire y los musicales esos de los años 50. Esos films fueron disparadores para la construcción de personajes  o copiar coreografías. También miraba los cómicos como Olmedo, Porcel, Almada y Jorge Luz. Pero lo cierto es que no tenía en mente ser actor de chiquito, ni sabía muy bien de que venía el teatro. Ya en la adolescencia comencé a  participar en actos o muestra de estudiantes. Durante el segundo año del secundario nos llevaron a ver la obra “Jettattore” y creo que eso me confirmó que quería estar arriba de un escenario.  Dos años después comencé a  estudiar teatro. 

¿Qué artistas recordás con más fuerza?
Pina Bausch, Cristina Banegas,  Alfredo Alcón, Rita Cortese y mi primera maestra Mónica Cabrera. También Griselda Gambaro, Urdapilleta y Leonardo Favio.

¿Vivís del teatro?
No. Difícil es vivir solo del teatro. Me dedico paralelamente a la docencia teatral desde el año 2003. Trabajo en programas socioculturales estatales, en organismos  privados y en instituciones escolares a nivel primario, secundario y adultos. Además soy  psicopedagogo. Desarrollo actividades que me permitan combinar las dos ramas: Arte y pedagogía.

¿Qué es lo que más te gusta del teatro independiente y lo que menos te gusta?
Lo que me gusta es la posibilidad de experimentar libremente, de jugar con tus límites; el trabajo colectivo y toda su mística. Me interesa del teatro independiente su base fundacional: la resistencia, la crítica social, su compromiso con el contexto histórico y su función renovadora. Lo que no me gusta es el maltrato que sufren las compañías de parte algunas salas, los seguros  y la lucha por convocar público. Y por supuesto que se aleje de su base.

Tu primera obra fue “Las lágrimas Negras de Satinta Monjardìn”.
Sí, de Mónica Cabrera. Fue en el año 1996. No había ni Facebook  ni Twitter. Fue importante por ser la primera profesionalmente y porque trabajé con compañeros muy queridos y grandes artistas. Se trataba de un cabaret teatral que narraba con boleros y tangos la historia de una diva de antaño.   

Contanos tu pasión por autores como Strindberg, García Lorca, O’Neill, Oscar Wilde y Anton Chèjov…
Strindberg fue un autor que había leído. Lo conocí en acción durante mi estadía en el “Excéntrico de la 18” junto a la maestra Cristina Banegas. El universo de este autor es intenso, irrisorio, humano, demasiado humano, nuestros fantasmas, luces y sombras  a flor de piel. En tanto Federico  García Lorca me conmueve cada día más, un desaparecido de la historia del arte. Un promotor del teatro de Barraca, del teatro comunitario, un investigador, un recopilador de canciones populares de su tierra… una mente brillante.  O´Neill fue como rendir esas materias finales y troncales… me vinculó con los intrincados pero necesarios lazos familiares. Oscar Wilde siempre estuvo en mi biblioteca, tuve el placer de actuar en una versión del “Fantasma de Canterville”, me gusta mucho su mirada del mundo, del arte, la concepción de la belleza  y su valor  frente a la hipocresía.

¿Cómo fue la génesis de “Interludio Panic Show”, en conjunto con la directora Lola Montiel, sobre textos de Oscar Wilde?
Hace dos años  que vengo leyendo y releyendo “La balada de la cárcel de Reading” y “De profundis”.  Elegí algunos fragmentos y sobre ellos comencé a trabajar. Decidí que quería estar solo en escena (todo un desafío) y cantar rock y baladas setentosas. Fue entonces cuando hablé con Lola para que me dirigiera. Tuvimos un primer encuentro en el cual le expresé mis deseos, mis dudas y mis expectativas respecto al proyecto. Un segundo encuentro donde se suma el trabajo físico y una improvisación. Nos pusimos a seleccionar los fragmentos, resolvimos  la estructura  y el eje de la puesta en escena. Lola propuso temas musicales y configuro una dramaturgia a modo de viñetas. Luego comenzamos la búsqueda de un violero rockero y lo encontramos (Gastón Navarro). Un viaje maravilloso. Nos divertimos mucho.

¿Qué es “Interludio Panic Show, una balada desde el encierro”?
Este unipersonal performático toma la voz de Oscar Wilde para preguntarnos: ¿Qué es la libertad? ¿qué es la normalidad? ¿qué abandonamos cuando nos convertimos "en seres civilizados"? En este "panic " un hombre se convierte en la voz de tantos anónimos, silenciados y marginados. A través del show musical al que es sometido, cual animal de circo, repite su rutina para lograr la aceptación, la sobrevivencia y para entretener al público.

¿Qué le ofrece a la obra Lola Montiel como directora?
Lola le ofrece mirada sensible, juego, desenfado, humor, reflexión y pasión.

¿Cómo viene tu 2016 y qué otros proyectos tenés en mente?
En este 2016 con las ganas seguir en cartel hasta Diciembre y tengo en mente armar una pequeña gira de verano.  Para 2017 pienso reponer dos obras una de Federico García Lorca y otra de mi  autoría sobre femicidio.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





martes, 11 de octubre de 2016

Julieta Oliva, un toque de glamour en plena "Marathon"

Esta bella actriz del Off, ilumina cada sábado la obra “Marathon” de Ricardo Monti. Dirigida por Graciela Nicola, Julieta Oliva interpreta a una musa parisina de la alta sociedad que coquetea con lo divino y lo infernal. Estudió con Marcelo Savignone, Flor Dyszel, Mauricio Kartún y  canto y técnica vocal con Lucía Gonzalez Soro. Actualmente, se desempeña como profesora de teatro en La Pavada. Luego de verla en “Marathon”, quisiéramos estudiar con ella.

¿Recordás tus comienzas?
Desde chica sentí pasión por el teatro. No vengo de una familia de artistas, pero sí de una casa en que todos se dedicaron al diseño y la creatividad. Apoyaron desde el primer día mi decisión. En mi primer taller de teatro, a los nueve años, hicimos una adaptación de “El Principito” de Saint-Exupéry. Desde ese momento me enamoré del teatro y la literatura.

¿Influencias?
En mis inicios fueron Juan Carlos Baglietto, Chaplin y Alejandro Casona. En ellos encontré una magia  para transmitir ideas y sentimientos por medio del arte, cada uno en su oficio. Con el  tiempo fui descubriendo a otros y ampliando mi universo. Hoy tengo como gran referente a Meryl Streep. Es una mujer en la que encuentro una impronta que pocos tienen. Me emociono al verla.

¿Vivís del teatro?
En Argentina es difícil vivir solo del teatro. En general uno invierte mucho tiempo en ensayos y preparación, que pocas veces se ve recompensado económicamente. Pienso que es por vocación que uno lo hace. Además de la actuación, cree una escuela de teatro llamada “La Pavada” (Medrano y Av. Corrientes, C.A.B.A., mail: info@lapavada.com.ar) donde doy clases. También soy vestuarista y trabajo en proyectos temporales.

¿Por qué amar el teatro independiente?
Porque hay una oferta diferente. Se encuentran discursos que parecería que en el teatro comercial están olvidados. El público es distinto, entiende otros tiempos, acepta otro juego y es menos prejuicioso. Aunque también exige más que una risa. Lo que no me gusta es que sea tan incierto, estar en proyectos que nunca llegan a destino. Uno se encuentra con gente muy comprometida y también con gente que no, y cuando todo es a pulmón, eso desgasta.

Sos vestuarista además, ¿qué podes contarnos de tu profesión y si fue antes tu pasión por la actuación o mismo el vestuario te llevó a indagar en la actuación?
Estudié Diseño de Indumentaria cuando ya tenía clara mi vocación por el teatro. Entonces despertó mi interés por el vestuario. El vestuario tiene una profundidad cultural, habla de la historia del hombre y es una forma más de comunicación muy presente en una obra. La moda es creatividad y no siempre es de mi interés. Existe una distancia y complemento entre ambas, que trato de aprovechar cada vez que hago un trabajo.

En Alternativa Teatral figura como tu primera obra “Las Mujeres que (m) Aman Demasiado”. ¿Quérecordás, qué año fue y qué nos podés comentar sobre la misma.
No fue mi primera obra, pero si fue la primera vez que sentí que el teatro me pedía profesionalizarme. Estar todos los sábados en función, conocerme a pleno en la comedia, compartir un año con un elenco. Éramos cuatro actrices en escena que dejábamos todo. Fue increíble. Hermosilla, que fue mipersonaje, me acompaña al día de hoy.

¿Cómo llegaste a la órbita teatral de Graciela Nicola, quien te dirige en “Marathon”?
De casualidad y encantada. Llegué por un casting convocado por Eleonora Lotersztein y a Graciela la conocí avanzada la obra. Es una gran directora de la que uno aprende todo el tiempo, que conoce y entiende. Mezclando la danza y el teatro, genera una mirada muy particular. Muy contenta de hoy ser parte de esa órbita y conocer a una persona y directora como Graciela.

"Marathon" es tu nueva obra.
“Marathon” es una gran obra. Cada sábado vuelvo a leerla y le encuentro esos lugares que dicen tanto con tan poco. Pertenece a una época muy especial de la historia Argentina y hoy en día toma otra dimensión. Habla de una miseria humana que excede al contexto, de una competencia sin rumbo. Se adelanta a la necesidad actual de ganar sin saber bien que es lo que se persigue. Esta puesta está abordada desde el expresionismo e integrada por un gran elenco. Mi personaje pertenece a la alta sociedad. Es una mujer que no se conecta con la realidad. En su mundo mimado y protegido en especial por su hermano, interpretado por Sebastian De Zan, ve todo como un juego, que la entretiene, pero del que ella no es parte. Es adorable, yo quiero mucho a mis personajes y no los juzgo. Eso se lo dejo al público.

¿Presente y futuro de Julieta Oliva?
Mi 2016 viene cargado de proyectos para el 2017, ensayando dos proyectos, filmando un corto y con mucha energía y fe. Sé que el futuro me va sorprender con algo más grande que no está hoy en mis planes.


Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff