viernes, 13 de marzo de 2015

Jack Palix, humor del bueno en formato Stand Up.


Jack comenzó a hacer Stand Up en el año 2009 en el desaparecido “El Sótano, Club de Comedia”. Estudió las técnicas del relato humorístico con los grandes referentes del género en Argentina y estrenó su primer show en el año 2011 en “El Bululú, Club de Comedia”.  A partir de ahí, estuvo circulando con su humor irreverente por los distintos escenarios porteños: The Cavern Club, Sala John Lennon, The Cavern Pub, Teatro  Liberarte y Funky Filiberto entre otros.

¿Dónde surgió tu vínculo con el humor y qué te llevó a que te dediques al stand Up?
Siempre fui una persona con humor, por ejemplo el “tío gracioso” de las fiestas; pero fue gracias al comentario de un conocido que estaba en el tema que se encendió la chispa de tomar esto de manera “profesional”. El público desconoce todo el trabajo previo que tiene una buena rutina humorística, incluso yo no lo conocía hasta ese entonces, y fue eso lo que más me atrajo.

¿Influencias o artistas que te hayan motivado a hacerlo?
Cuando yo era chico y en mi caso estoy realmente hablando del siglo pasado, en la televisión se pasaban muchos programas cómicos. Recuerdo la fascinación que me causaba escuchar a Juan Verdaguer, Tato Bores, Pepe Iglesias y muchos otros “capos cómicos” de la época. También los comienzos de Les Luthiers  alimentaron mi gusto por ese tipo de humor pero fue cuando comencé a ver Stand Up que me dije: “¡Esto es lo mío!”. Y hay mucho para ver, y cada uno tiene su propio gusto. Yo en lo personal disfruto mucho con el Stand Up Americano, posiblemente porque viví en California muchos años y me identifico bastante con sus problemas cotidianos. Si alguien acepta mi recomendación, que no se queden solo con Jerry Seinfeld, que seguramente es uno de los comediantes americanos más conocidos por el público argentino, sino que escuchen a otros grandes  como Chris Rock, el legendario George Carlin, al siempre polémico Doug Stanhope y a muchos otros.

¿Qué recordás de tu primer show como humorista de Stand Up?
Cuando uno sube por primera vez al escenario tiene creadas muchas expectativas sobre su material. Uno sabe que es “gracioso” pero no registra qué puede causar en el público. En mi primer monólogo, hablaba mucho de cosas personales y familiares y recién en ese momento tomé conciencia que las personas de las que me refería estaban entre el público. Fue  muy embarazoso, porque tuve que elegir entre cambiar la rutina y que todo el material se convierta en un relato sin gracia o aguantarme a la familia si es que se sentirían ofendidos. Claro que elegí lo segundo y tuve que invitarlos a cenar afuera.

¿Tenés tu trabajo formal y el Stand Up es un anexo?
Todavía conservo mi trabajo formal, soy vendedor de especialidades químicas; pero tuve que acomodar mis horarios cotidianos para poder llevar este sueño adelante. Este trabajo no es solo subir al escenario un par de veces a la semana, en muchas ocasiones lejos de casa. Uno trabaja con prensa, tiene reuniones con elencos, productores, etcétera. Además, no creo que sea un caso aislado; las musas vienen y van cuando quieren, así que son muchas las noches que me desvelo escribiendo y corrigiendo material y eso no lo podría hacer si tuviese que cumplir un horario estricto en algún otro trabajo.

¿Por qué el Stand Up?
Porque me gusta la respuesta de la gente cuando termina cada función. Recién ahí uno toma conciencia de cómo le fue realmente esa noche. El público varía de función a función, muchas  veces estás en el escenario preocupado porque no tenés la respuesta que esperás en cada remate pero la cara de felicidad y los saludos de la salida te dan la gratificación esperada.

¿Por qué surgió el nombre de Jack Palix?
¡Larga historia! Palix me llamaban mis compañeros de la secundaria y comencé a hacer Stand Up utilizando mi nombre real pero eso me causaba problemas “familiares” así que reciclé mi apodo. Lo de Jack fue un agregado posterior, como para volverlo más “amigable”. No es lo mismo arrancar una presentación diciendo “mi nombre es Jack” que mi nombre es “Palix”. ¡Palix no es ni siquiera un nombre!

Sos uno de los protagonistas  de “No toques Send sin mirar a quién”. ¿Qué nos podés contar sobre tu rol y sobre el show en sí?
Soy uno más del equipo, mi amigo Fer Classic hace de presentador y le toca la responsabilidad de “calentar” el  ambiente para que el show vaya “in crescendo”. A él le toca la tarea más difícil, que es poner al público en clima, cuando lo consigue (en el 99% de las funciones), nosotros solo tenemos que mantenerlo o hacerlo explotar. Andrea Moya no es solo una “cara bonita”, es talentosa, muy simpática y se pone al público en el bolsillo desde el primer remate. Y yo hago lo mío, corro con la suerte de “registrar” el ambiente de la sala antes de subir  y saber exactamente que tipo de público tenemos esa noche. No es una garantía de éxito pero subo a hacer mi rutina casi sabiendo lo que me espera. Les garantizamos una cosa: ¡se van a divertir!

Jack Palix y su 2015.
Consolidar este show es una de mis metas primordiales. Tenemos pensado realizar una gira en el interior y agregarle otra fecha más durante la semana en el Paseo La Plaza. Además estoy  trabajando algunos proyectos muy importantes para mí; tengo un papel principal en una película que vamos a filmar en el mes de mayo y que va a competir en el Festival Buenos Aires Rojo Sangre en Noviembre de este año. Y estoy cerrando para arrancar con un ciclo de comedia en El Bululú y otro en La casa del Sr. Duncan, dos de los clubes de comedia más reconocidos del circuito en Buenos Aires.

“No toques Send sin mirar a quién” se presenta todos los sábados a las 21hs., en The Cavern Pub, Paseo La Plaza, Av. Corrientes 1660. Reservas al 6320-5314. Venta de entradas en la boletería de The Cavern Club. Costo: $120.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff










miércoles, 11 de marzo de 2015

Javier Delgado, dramaturgo y director del explosivo y crudo teatro independiente

El director, actor y dramaturgo Javier Delgado proveniente de Arrecifes lleva 10 años en Buenos Aires y durante todo este tiempo su actividad teatral fue realmente intensa trabajando con importantes figuras de medio. Fue becado y dirigido por uno de los más importantes directores de la escena nacional como lo es Rodolfo Graciano. Lo mismo con Mosquito Sancineto. Trabajo y reemplazó como director a Ernesto Medela, productor y director de infinitas celebridades del teatro y la televisión. Asistió en la dirección a Eduardo Rovner, uno de los más importantes dramaturgos de argentina de reconocimiento internacional en dos de sus unipersonales interpretado por actores de gran renombre. En lo que va del 2015 tiene en la cartelera del teatro su obra Vidrio, una comedia sobre la fragilidad, se encuentra en el proceso de 4 obras a estrenar en el mes de mayo y preparando su segunda visita a España para dictar otro seminario.

 ¿Qué te llevó a escribir tal obra y cuando la viste terminada si cumplió con esa idea original?
Me llevó a escribirla la palabra “vidrio” y una idea que tenía rondando en la cabeza de dos mujeres vistiendo un maniquí. Esa fue la imagen inicial. Luego comencé a ahondar en lo que me fragiliza y en la vida de varias mujeres a las cuales llamo aguerridas que bajo ningún punto de vista están dispuestas a claudicar en la búsqueda de su felicidad y en la defensa de lo que más aman. Y comencé a poner en los personajes las distintas posiciones que toma la sociedad ante este tipo de actitudes y todas las variantes que existen dentro del mundo femenino y de la humanidad en sí.

Una obra fuerte, ya desde su título y bajada.
La obra es definitivamente, desde el absurdo, el costado salvaje de la vida en estado de fragilidad. Llamo fragilidad a esos momentos que ante determinadas circunstancias llegamos a cuestionarnos toda una vida de convicciones y en los que, aunque cueste barajar y dar de nuevo, seguimos fieles a eso, sin importar los riesgos o las consecuencias. Cada ser humano tiene una idea del universo y las ideas no son buenas solo cuando se concretan, sino cuando además son infinitas y eternas. Si bien para mí las obras solo se terminan cuando ya no están sobre el escenario, tuve la suerte de encontrar el elenco y equipo de trabajo perfecto para que la obra al momento de estrenar esté a punto. Luego se solidificó y cada función es la obra que me imaginé.

 ¿Cómo director de “Vidrio”, “Desde el frío” y “EL HDP no se quiere ir”, qué intentás proponer y cuál sería tu sello distintivo?
En principio romper estructuras. Si bien son obras totalmente diferentes, cada una en lo suyo conlleva esa impronta: tratar de contar una historia propia de la manera más original posible. Darle finales impredecibles, momentos desopilantes ya sea dentro de un drama, comedia o absurdo. También uno de mis objetivos es estimular al público desde lugares comunes como también desde lugares incómodos, teniendo en cuenta el inconsciente colectivo.

Propuestas audaces…
Totalmente. Pero al pasar el tiempo y tener la posibilidad de escribir, te vas generando un universo de personajes y situaciones, las cuales en cada obra aparecen de distinta maneras con conflictos diferentes. Es mi objetivo el de que en un futuro los espectadores puedan ver una obra y que por su forma de ser contada o por los personajes puedan llegar a identificarme como autor.

¿Qué encontraste en Giuliana Alberione, Mariel Nicolosi, Miguel Mateos y Mercedes Zayas Mathey, para que protagonicen tu obra?
Encontré la felicidad que puede llegar a tener un autor cuando encuentra los actores más justos para interpretar los personajes de su obra. Encontré a seres humanos maravillosos, talentosos y creativos, con ganas inmensas de trabajar y con una ductilidad increíble. Cada uno de ellos se adecuó a todas la exigencias del proceso y no mostró debilidad en ningún momento, siempre dispuestos e inconformes. Siempre me muestran que aún pueden darme siempre un poco más.

¿Cómo se maneja a un grupo de teatro alternativo, qué se les propones y dónde obtienen las gratificaciones, si en lo económico, en lo artístico?
Siempre en lo artístico, luego lo demás debe o debería venir en consecuencia. Como a todo elenco del teatro alternativo siempre es muy difícil pasar a ser visto por aquel publico que no te conoce, es decir, que no es familiar, amigo o conocido. Precisamente ahora estamos en esa faceta. Veremos más adelante. Tenemos claro que no existe el teatro independiente porque siempre hay algo de lo que dependés. Te pueden salir subsidios y demás cosas, pero nada supera a que el público venga a ver y reconozca el esfuerzo de tu trabajo.

¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?
Que pertenece al lado creativo de la vida, que podes hacer emocionar, reí y unir a varias personas que quizás no se conozcan entre ellas y están compartiendo al menos una hora un mismo lugar sin ningún tipo de prejuicios y abiertos a ser sorprendidos. Que podés transmitir ideas e historias en las cuales el público puede verse reflejado o estar en contra, pero siempre movilizando o despertando algo en el otro a través de personajes y realidades efímeras que comienzan cuando se enciende la luz pero no terminan nunca.

¿Cómo viene el 2015 para Javier Delgado y qué otros proyectos hay en mente?
Viene con más funciones de Vidrio, dos estrenos en mayo de obras que no me pertenecen en autoría, y dos obras propias más, una que ya está escrita y otra que está en proceso. Entre otras cosas que más adelante seguramente se concretarán.

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff