lunes, 30 de noviembre de 2015

Belén Garrido: “El teatro es magia pura y es lo que te empuja a seguir a pesar de las contras”.

Belén Garrido tiene 26 años, es actriz, directora y dramaturga. Se formó en actuación y dirección con distintos docentes como José María Muscari, James Murray, Mariela Asensio, Pompeyo Audivert, Vivi Tellas y en el IUNA con Roberto Saiz, Javier Lorenzo, entre otros. Fue directora de las obras "Cómo superar el mal de amor", "SOLOS" y "TACOS (fuck me cabrón!)", la cual también se desempeñó como dramaturga y realizó cuatro temporadas en distintos teatros de Capital Federal, giras nacionales y versiones en Uruguay, Chile y México.  Actualmente es directora y actriz de "Te pasa algo" de Jimena Márquez en su segunda temporada en el Teatro La Clac.

¿Por qué el teatro y una vez dentro, por qué la dirección?
Empecé desde muy chica actuando pero siempre quise dirigir, cuando tenía 19 me animé y escribí mi primera obra de ahí no paré nunca más.

¿Cómo fue escribir “Tacos” y ahora “Te pasa algo”?
“Tacos (Fuck Me Cabrón)” fue muy catártico, tenía un blog y volqué muchos de esos textos en la obra. “Te pasa algo” no la escribí yo pero la vi cuando estaba trabajando en Uruguay y me enamoré de la obra y decidí hacerla acá en Buenos Aires, me encantó.

¿“Sobre qué trata “Te pasa algo”?
Es una obra sobre parejas. Siempre está la misma pareja en escena y uno de los dos tiene la certeza de que al otro “le pasa algo” y ahí comienza un conflicto que no para nunca.

¿Qué cuestiones hay que tener en cuenta a la hora de poner una obra independiente en cartel?
Muchas, sobre todo el estrés que te genera. Lo primero es saber con qué recursos contás y con eso armar. Después tener en cuenta que las salas son muy difíciles y que hay que tener una buena idea e imagen de la obra. Y también tener en cuenta que los actores son claves en el proceso, es muy dificil coordinar ensayos, el tema de las responsabilidades, por eso siempre es recomendable trabajar con gente que ya se conoce o se trabajó anteriormente.

¿Cómo es trabajar en el teatro independiente, pro y contras?
Contras muchísimas, sobre todo el tema monetario. Cuesta en lo económico, claro. Otra contra es que hay que remarla y remarla para que la gente vaya y se interese en tu espectáculo con tantas propuestas teatrales que hay en Buenos Aires. También contra es que demanda mucho tiempo que uno no siempre tiene. Los pro superan infinitamente a los contras, porque la satifacción de actuar, de poner una obra en escena no tiene precio. El feedback con el público, la energía que se genera en el teatro no se compara con ningún otro sentimiento. Es magia pura, y es lo que te empuja a seguir haciendo teatro independiente a pesar de las contras.

¿Cómo se lo maneja a un elenco de teatro independiente, con todo el sacrificio que hay que poner y el poco rédito?
Es clave que todos tiren para el mismo lado. Es muy difícil si no es así. Tengo la suerte que en este elenco de “Te pasa algo” todos estamos en la misma sintonía, todos trabajamos y nos dividimos tareas por ende mi trabajo es más sencillo y liviano. Además de ser todos amigos, hay una energía especial que no me ha pasado con otros elencos.

¿Cómo viene el 2016 para Belén Garrido?
Por lo pronto volvemos con “Te pasa algo” en marzo y abril. También sigo escribiendo una nueva obra que planeo estrenar el próximo año. Siempre el futuro sorprende, pero el teatro siempre está en mis planes.


Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff






martes, 24 de noviembre de 2015

Teatro: “STN1”


Vamos a ver “STN1” por una confianza que supera la lógica de la agenda, el horario y los créditos. Vamos. Y esperamos que nos guste, que nos muestre algo distinto de la vida. Que nos termine de enroscar esa lamparita intermitente que hace falso contacto y alumbra a medias. Que nos termine de explicar por qué el ser humano es tan conflictivo consigo mismo y más con su pareja. Quién es el otro y por qué nuestras miserias las proyectamos en el resto. Mucha presión inconsciente le vertemos a su autor y director Raymundo Lagresta, quien tal vez solo se disponía a crear una obra entre dos individuos neuróticos y nada más.

“STN1” no sabemos que significa, pero su bajada dice: “Un esfuerzo colectivo, un encuentro histérico neurótico que refleja una inquietud, un dolor, un miedo, una angustia”. Y ahí nos alegramos porque puede contestar todos nuestros fantasmas existenciales. Que si vemos en otro, seguramente resolvemos. Como una sesión psicoanalítica, donde la terapeuta nos deja en ridículo.

Cyndi Sebastiani y Germán Pablo Martins son los protagonistas de pequeños pero intensos diálogos entre dos personas, dos amigos, una pareja y consigo mismo.  Muestra pasajes de un enamoramiento, un hastío, una pasión y diferentes sensaciones que una persona vive en su cotidianidad. Con mínimos elementos, tanto escenográficos como discursivos, pero que puestos de forma artesanal, dicen todo.

El final es sublime. Sensible. Con los dos actores en su estado más sanguíneo. Una obra recomendable tanto para ir solo y captar un poco más de qué va la vida, como para ir en pareja y debatir sobre todos los puntos en común y que diferencian. No nos resuelve todos los conflictos mencionados en el primer párrafo, pero sí abre puertas que habrá que seguir analizando.

Crítica a cargo de Ignacio Ballesteros.

Autor y director: Raymundo Lagresta.
Elenco: Germán Pablo Martins y Cyndi Sebastiani.
Diseño de vestuario: Magalí Belingueres.
Audiovisuales: Carlos Zabala.
Diseño gráfico: Camila Paroni
Asistencia general: Carlos Zabala
Asistencia de dirección: Carlos Zabala
Producción ejecutiva: Germán Pablo Martins y Cyndi Sebastiani
Producción general: Tocomadera, productora de arte.
Prensa & Difusión: Hola Comunicacioneswww.holaprensaydifusion.blogspot.com.ar
Teatro: Teatro Espacio Cultural Urbano, Acevedo 460, C.A.B.A,  Buenos Aires, Argentina.
Funciones: Sábados a las 21hs.
Duración: 45 minutos.
Reservas: 4854-2257. Costo entrada: $100.
Estreno: 7 de noviembre.
Finalización: 28 de noviembre.







lunes, 9 de noviembre de 2015

Raymundo Lagresta, el nuevo director del teatro argentino independiente

Raymundo Lagresta, tiene 34 años, es nacido en Luján, pero actualmente reside en San Telmo. Entre 1996 y 2003 realizó talleres de teatro en el Centro Cultural San Martín, Centro Cultural Rojas, Municipalidad de Luján, fue parte del elenco estable de teatro de la Universidad de Morón e integró el grupo de teatro independiente Post Meridiano con quien realizó diversas obras.
Ha dirigido videoclips para Flema, The Strangers y Los Matados. Con sus cortometrajes ha participado del Festival Mil Gritos, el Festival de Cine de Rosario, el Buenos Aires Rojo Sangre y el Cartoon.  Sus fotografías y obras plásticas se han expuesto en diversos espacios culturales de la ciudad de Buenos Aires y Luján. “STN1” es su primera obra escrita y dirigida en más de 10 años.


¿Cómo fue tu acercamiento al teatro y a la dirección?
Llegué al teatro a los 14 años, siendo una apersona extremadamente tímida. Y allí en esa sala del teatro municipal de Luján descubrí  un mundo nuevo. Allí se me abrieron las puertas, me sentí integrado, sentí que ese era mi lugar. El paso de la actuación a la dirección lo di a los 19 años y fue algo orgánico, una necesidad de tener manejo de los elementos compositivos dramáticos de lo que ocurre en la escena. Hace poco escribí este texto que siento puede responder la pregunta:
“Hace 13 años que no hacía Teatro. Un montón de tiempo. 
El Teatro era mi pasión, tomar clases, dar clases, ensayar, estrenar, actuar, dirigir, escribir, viajar, no dormir, alegrías, decepciones, todo era el teatro, esa disciplina en donde el verbo se hace carne como en ninguna otra.
13 años en los cuales descubrí que era un pésimo bajista, donde juré nunca volver a pisar un teatro (lo sostuve por 4 años), viajé, estudie cine, metí las manos en potes de acrílico y observé el color, y donde descubrí la fotografía como arte y profesión. 
¿Y que hace que uno vuelva al teatro? ¿Que tiene el teatro que no tiene el cine, la foto? El contacto permanente, la vivencia de una creación colectiva en un permanente tiempo presente y efímero. El teatro es el lugar en donde actor y director se hermanan en un viaje en donde todo está vivo. En donde sin actor ni actriz no hay nada. En donde la relatividad del tiempo se da de cara contra la pared, en donde la eternidad del arte pierde la pulseada ante el segundo a segundo de vida en escena.Hace 13 años que no hacía teatro y no lo puedo creer, me di cuenta que el teatro es mi casa, mi hogar materno en el arte, ese del que te podés ir, te podes enojar y jurar nunca más volver a pisar y sin embargo, ahí te ves, nuevamente sentado a la mesa familiar. El teatro es ese amor pasional del cual nunca te vas a poder desprender”.

¿“Sobre qué trata “STN1” y qué significa el título?
STN1: Sin Título Número Uno. La abreviatura del título y el título en sí son parte del concepto de desprender a las obras (esto corre para sea obra plástica, video o fotografía) de un “título” que las enmarque. Creo que la relevancia y el centro expresivo de una creación artística está en el hecho artístico per sé y siento que darle un marco desde el  título condiciona o fuerza situaciones que no quiero forzar. Mi objetivo es mantener el hecho artístico lo más puro posible. Un día haré una obra que la gente vaya sin saber quién es nadie solo entrar a ver un hecho artístico y que así se vaya a su casa y reflexione, parando un segundo en el frenetismo de nuestro siglo XXI.

Resulta interesante…
Es que todo es una gran contradicción porque este planteo está acorde a la obra. Esto no es un drama clásico en tres actos. Entonces mis hechos matan las palabras del párrafo previo. Es una gran cárcel dialéctica. “STN1” es una obra sobre la soledad, el mundo líquido, sobre la multiplicidad de situaciones y problemas que vivimos hoy en Buenos Aires ¿Vivís de lo que querés? ¿Ya bajaste los brazos? ¿Sos feliz? ¿Alguien te ama? Si venís a la obra y algo se te mueve adentro, objetivo cumplido.

¿Cómo fue la génesis de la obra?
“STN1” se llamó “Contradicción” en un principio porque era una no obra pero era una obra en su no obra. El proceso de escritura fue inicialmente corto, suelo escribir de forma intempestiva, sin planificación, dejándome llevar por lo que surge en el momento. Sin nombres de personajes, sin diagramas, sin un norte, escribo para liberar y solo encuentro la libertad en la anarquía creativa (no el caos). Luego con el esqueleto caminando comienzo a trabajar el texto, modificar escenas mano a mano con los actores y este proceso puede durar hasta días previos al estreno (en STN1 una escena se modificó por completo 5 días antes del estreno con nuevo texto) y nada quita que siga mutando ad infinitum.

¿Y la selección del elenco?
El elenco originalmente surge de la necesidad de hacer una obra juntos con Lucía y Pablo, a partir de allí surgió todo. Por la necesidad de crear. Luego Lucía y Pablo no pudieron continuar en la obra y aparecieron Germán y Cindy que originalmente estaban como producción en la obra y pasaron a las tablas, todo fluyó desde su energía en un momento que pensaba si seguir o no con la obra. A Ger lo conocía de hacer teatro juntos en el 2001-2002 y a Cyn la conocí con “STN1”, sin casting ni nada previo. Simplemente funcionó.

¿Cómo es trabajar en el teatro independiente, pro y contras?
El teatro como todo arte tiene de todo y ese todo es un espejo de todos los mambos que cada uno de nosotros tiene consigo mismo. Yo hago arte para no volverme loco y tirarme del balcón. No me entra en la cabeza hacer un teatro dependiente. El arte es por definición independiente o sino no es arte, es mierda.
Pro: la libertad creativa cuando uno se la permite (debería ser siempre esto).
Contras: puse la cuestión económica, pero no sé, al final siempre le encontramos la vuelta. ¿No?

¿Cómo viene el 2016 para Raymundo Lagresta?
Creando, continuando la búsqueda, espero un poco más libre, menos depresivo. Con fotografías, muchas fotografías, ojalá con nuevas funciones de STN1 en muchos lugares y quien dice si no con obra nueva.


Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff







martes, 8 de septiembre de 2015

Teatro: “Tartufo”


Moliere es al teatro, lo que el teatro es a todos los autores. Algo inseparable. Y esa relación se debe entre muchas cuestiones, a la creación de personajes como Tartufo y Orgón. Uno, el impostor; el otro, el obsecuente. Una dupla que ha pisado los más diversos escenarios del mundo entero en todos sus formatos. Como clásico, es el más clásico; y como tangente creativa, una buena opción. Darío Portugal Pasache eligió le reversión. Y vista la obra, no se equivocó.

Con un elenco homogéneo en sus desempeños, su director, Darío Portugal Pasache lleva a la obra de Moliere a buen puerto. Los créditos cuentan que Luisina Ponse es Dorina, Marcelo Daniel Bochor es Orgón, Antonella D´Indio es Mariana, Cristian Florentín es Valerio, Flavia Antonelli es Denis, Leo Olivera es Tartufo, Alejandra Guala es Elmira y Maira Riglos, Leal y Exento. Por su parte, Portugal Pasache es Cleanto.

Sin escenografía más que un biombo y una mesa y con un vestuario inédito para la obra de Moliere, la obra divierte en muchos diálogos y en los gestos de sus protagonistas.

La iluminación del teatro hace pensar que mucho más no se podía hacer, aunque es correcta.

La historia cuenta que Tartufo, el impostor, logra todos sus objetivos porque encuentra en su mano derecha, Orgón –el aplaudidor, el obsecuente-, la sombra ideal. Una trama que tiene mucho de manipulación, autoritarismo, enredos y comicidad. Una obra de teatro clásica, en formato roto. Inicio y final, para que el espectador, siga su lógico desarrollo.

No es innovador en su puesta, pero al menos sale de lo tradicional de Moliere, para dibujarnos al personaje y la historia de siempre, con otros matices. Un acierto de su director y sus protagonistas.

Crítica a cargo de Ignacio Ballesteros.

Puesta en escena y Dirección General: Darío Portugal Pasache.
Elenco: Dario Portugal Pasache, Luisina Ponse, Marcelo Daniel Bochor, Antonella D’Indio, Cristian Florentín, Flavia  Antonelli, Leo Olivera, Alejandra Guala y Maira Riglos. 
Arte gráfico: Cecilia Moreno.
Maquillaje: Maira Riglos Make Up.
Escenografía y Fotografía: Grupo Imagen Teatro Experimental.
Prensa & Difusión: Hola Comunicacioneswww.holaprensaydifusion.blogspot.com.ar
Teatro: La Tertulia, Gallo 826, C.A.B.A., - Argentina.
Funciones: viernes 21hs.
Reservas: 4865.0303. Valor entrada $120 (Jubilados y estudiantes $ 100). Más info: teatrolatertulia@gmail.com
Finalización: 30 de octubre.




miércoles, 2 de septiembre de 2015

Matías Montero, referente del teatro de terror en Buenos Aires

Músico, arreglador, cantante, actor, director y escritor, Matías Montero es uno de los nuevos artistas polifuncionales que tanto bien le hacen a la escena independiente. Primero por su talento y segundo porque se autogestiona todo. No espera ningún padrino o productor codicioso. Cree en su arte y lo plasma sin más. Muy meritorio.

Escribiste y dirigís “El circo del dolor”. Cómo fue la génesis y por qué dirigirla y actuarla…
Así es, la escribí, la dirijo y la actúo. Siempre me gustó el cine de terror y es un género que en teatro no está explotado en lo más mínimo. Se me ocurrió que al ser un género que nació y sería siempre para cine, podría darle lo que a mí me gustaría ver también en teatro sobre este género que siempre me atrapó.

Propuesta audaz…
Lo mismo pasó hace unos años cuando compuse mi primer musical “La venganza del conde de Montecristo” en una versión también bastante oscura, escrita, compuesta y también actuada por mí, en el papel del Conde de Montecristo (Edmundo Dantes). Digamos que es una manera en la cual puedo poner cosas y géneros que me gustan y aún no están explotados como el conde de Montecristo que no tiene un musical reconocido (salvo algunos europeos que nunca llegaron aquí) y lo mismo sucedió con “El circo del dolor”. Me gustaría a mí ver una obra de teatro de terror el estilo Rob Zombie, o también me gustaría poder participar de una por ende que mejor que si nada de eso existe, hacerlo yo.

¿Cómo terminaste de conformar a Ivan Garrow, ese monstruoso líder de una secta?
Su nombre es una compilación de dos famosos asesinos perversos, sádicos y macabros de mediados del siglo pasado, Iván Milat y Robert Garrow. Iván Garrow es una protesta, al igual que el circo del dolor en general, contra todo el mercado musical, teatral actual, donde siempre se ven las mismas cosas y todo ronda en los mismos argumentos, cursilerías, o historias de cuernos , parodias y cosas burdas al estilo Marcelo Tinelli. El circo del dolor es la contra de todo eso, y sin ánimos de desmerecer , trata de ser una protesta contra todo el mercado actual utilizando cosas un tanto polémicas como mostrar una cruz esvástica y un personaje vestido del Ku Klux Klan, eso lleva a la comparación de como la sociedad establece las cosas que le imponen sin reflexionar sobre ellas, es decir, la bandera nazi está prohibida pero la confederada no, si bien una declaro la guerra a todo Europa y el mundo y la otra solo fue un sector de los EEUU, ambas llevaron las mismas ideas antisemitas y racistas, pero sin embargo una bandera es incluso logo de una marca de ropa y eso está bien para todo el mundo solo porque así se los muestra la televisión o los medios a los que ellos les creen.

¿Cómo te definís como dramaturgo, director y músico?
Me defino como música principalmente porque eso es lo que soy. Soy guitarrista y compositor,
A eso me dedico y eso es lo que estudié. Paralelamente siempre me gustó el mundo del teatro, sobre todo musical, y estudié canto y teatro. Comencé a hacer mis propias obras a partir del año 2009 aproximadamente. Me defino como una persona que simplemente se da el gusto de hacer y decir lo que piensa sin ningún interés por quedar bien delante de nadie ni de hacer absolutamente nada que me pueda favorecer en cuanto a prensa o fama si no estoy de acuerdo con ello, es decir, jamás haría una comedia, ni una obra literaria solo porque este de moda, o un infantil solo porque reditúe dinero. Hago lo que me gusta y plasmo lo que yo pienso le guste a quien le guste.

¿Qué es lo que más te gusta del teatro independiente?
Que le da la posibilidad de mostrarse a artistas muy talentosos que no pueden o no tienen los contactos para mostrarse en lugares de más renombre quizá.

¿Sobre qué trata “El circo del dolor” y cómo fue la selección del elenco?
El elenco fue seleccionado mediante un casting a principio de año, salvo algunos de los chicos que ya los conocía y les ofrecí la obra directamente. Busqué más que nada gente un tanto freak que les guste el género y quisieran participar de una obra diferente. “El circo del dolor” no pretende traumar a nadie ni avala la violencia en lo más mínimo; simplemente es una opción más para entretener, y para llevar el género terror, que no lo invente yo, a un nuevo escenario desde la pantalla grande a las tablas, es solo una opción más.

¿Cómo viene el 2015 para Matías Montero y qué otros proyectos hay en mente?
El 2015 continuará con el circo del dolor hasta el mes de octubre donde también retornará mi musical del Conde de Montecristo con lo que sea “Montecristo en concierto”, el domingo 18 de Octubre en The Cavern. También estoy trabajando en mi segundo disco de guitarra llamado “Siniestro”.

“El circo del dolor” se presenta todos los domingos de septiembre a las 21hs., en el teatro La Nueva Ratonera, J.D. Perón 1422, C.A.B.A., Argentina. Platea $80. Reservas: circodeldolor@hotmail.com

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff





viernes, 28 de agosto de 2015

Teatro: "El circo del dolor"


Como intención “El circo del dolor” es muy buena. Y en concreto, sorprende para bien. Una obra de terror sin tanta producción no es fácil de plasmar. Y lo que logra Matías Montero, su autor y director, con pocos recursos es sorprendente. Tal vez tenga problemas en la unión del elenco y en algunos pasajes lumínicos, pero en su todo, la obra cumple con creces. Tiene tensión y genera espasmos de miedo.

La historia ronda en torno a Bárbara y Jonatán, quienes para celebrar la concreción de su amor, se comprometen. Con anillos comprados en la joyería “Helter Skelter”, inicia la obra, que emula en su totalidad a esas películas gore del cine de Hollywood de la década del ochenta. Todos felices hasta que empiezan a morir uno tras otro. Y con esto no es que contamos el final, porque es lógico que así progresa la obra. Lo importante es el cómo y por qué. Y eso sí no lo contaremos.

Pero Matías Montero también es su protagonista. Una afilado Iván Garrow para llevar adelante ese circo de dolor, sangre, destripamiento y muerte. Gran actuación de un actor y músico que vemos que lleva la oscuridad en su piel. El resto del elenco, se destaca por sus actuaciones, gritos y desesperanza y otros intentan alcanzar ese nivel, aunque con menos éxito. Algunos errores de iluminación, desorientan, pero nada nos saca de la tensión que genera ese grupo de seres desbordados por el odio, que interfieren en la felicidad de la reciente pareja enamorada.

Cabe destacar el maquillaje de Alejandro Simón, que logra realidad absoluta en sus trabajos.

Como inaugurando un segmento en el teatro independiente de terror, “El circo del dolor” se destaca por su idea original, voraz y escandalosa. Para aquellos que disfrutan del desastre ajeno imaginario.

Crítica a cargo de Ignacio Ballesteros.

Autor: Matias Montero.
Dirección: Matias Montero.
Elenco: Andrés Dacosta, Rocío Cravero, Alejandro Simón, Fabio Verón, Nina Gianuzzi, John Agostinelli, Haydee Codon, Carolina Sol, Patricia Manicini, Matías Montero, Oscar Segovia y Rodrigo Chetto.
Escenografía: Alejandro Simón.
Musicalizadora: Gisela Arripe Cantu.
Prensa & Difusión: Hola Comunicacioneswww.holaprensaydifusion.blogspot.com.ar
Teatro: La Nueva Ratonera, J.D. Perón 1422, C.A.B.A., Argentina.
Funciones: Sábados de agosto 22:30hs. Y durante septiembre: domingos a las 21hs.
Entrada: $80.
Finalización: Domingo 27 de septiembre.




martes, 25 de agosto de 2015

Darío Portugal Pasache, docente y director de clásicos.

Licenciado en Artes y Ciencias del teatro de la Universidad Argentina John F. Kennedy; y especialista en pedagogía teatral, ETBA escuela del profesor Raúl Serrano; Darío Portugal Pasache, desde hace uno años, viene destacándose como realizador de clásicos en nuestro amado teatro independiente. Con obras como “La casa de Bernarda Alba”, “Bodas de sangre” y “Yerma”; ahora le llega el turno de su adaptación moderna de “Tartufo” de Moliere en el teatro La Tertulia, todos los viernes a las 21h horas. Charlamos con él.

¿Qué cuenta la obra de Moliere, “Tartufo”?
La generalidad de las acepciones es que trata de los devotos impostores. Nosotros pusimos el foco en el personaje Orgón (un poderoso ciudadano, el "obsecuente") cuyo miedo a lo desconocido (después de su muerte) lo lleva a la desesperación de entregar todo lo material, incluyendo a la familia, con tal de asegurarse un lugar en el cielo.

¿Por qué un autor como Moliere en pleno siglo XXI?
Es un clásico universal, su temática y personajes están vigentes, son arquetípicos. 

¿Cómo fue su puesta en escena y por qué mostrarlo en la actualidad?
Estoy experimentando con lo que llamo: “Fusión teatral”. Extrapolando lo que ocurrió en la gastronomía, me animo a combinar estilos, géneros y estéticas teatrales (Comedia del arte, clow, grotesco criollo) que parecieran no tener que ver una con la otra y producirían una disonancia. Sin embargo, creo que he logrado una puesta totalmente distinta y de buen ritmo, fácil lectura y de mucha dinámica. Como un buen "chef teatral" he cocinado una exquisitez gourmet teatral: "Tartufo". La puesta está concebida en un contexto moderno –vestuario, escenografía y música–, pero con el desafío actoral de trabajar con el texto clásico, tratando de salvar las "supuestas" incompatibilidades, desajustes o ruidos que se generarían en la recepción; los resultados se van dando y seguimos trabajando para ajustar detalles. Sin llegar a ser teatro de denuncia, creo que "Tartufo" es la obra justa para los tiempos que corren en nuestro país.   

Protagonizás la historia junto a Tartufo… ¿Cómo es tu personaje y qué nos podés contar de su proceso de creación?
Mi personaje es Cleanto, cuñado de Orgón y hermano de Elmira (la segunda esposa de Orgón). Es el tío postizo, el bromista y el que recibe las palizas; es el coro griego y carga con la responsabilidad de ser la voz del autor, lo que implica seriedad en el asunto. Mi dilema era no caer en la discusión filosófica y en la puesta clásica al estilo de la Comedia Francesa y concebí un personaje que, con los recursos técnicos de la comedia del arte, del clow y el grotesco criollo, le dieran la suficiente seriedad al tema tratado pero a la vez no restarle ritmo a la comedia.

Siempre dirigiste autores clásicos y hasta un Muscari, pero es la primera vez que también actuás. ¿A qué se debió tu inclusión en el elenco?
Se debe más que todo a razones técnicas. Tuvimos una baja muy importante en el elenco  y nos enfrentamos con la disyuntiva de no estrenar y dejar inconcluso un año de trabajo muy arduo. No había muchas opciones. Faltaba un mes para el estreno y me puse los pantalones cortos y volví al escenario después de más de diez años.

¿Cómo viene el 2015 para Darío Portugal Pasache?
Excelente. Con el Grupo Imagen Teatro Experimental (GITE) este año iniciamos un nuevo ciclo de trabajo (concluimos un exitoso ciclo de Federico García Lorca, con un intermedio y quizás la previa en la comedia con Muscari) y me decidí por Moliere. Tengo en carpeta un trabajo con Moliere de cinco años, para que el mismo sea provechoso, tal y como fue con Lorca. Espero que el resto del grupo se sume y podamos aprender y enriquecernos de este nuevo período de investigación.   

“Tartufo” se presenta todos los viernes a las 21hs., en Teatro La Tertulia, Gallo 826, C.A.B.A., - Argentina. Reservas: 4865.0303. Valor entrada $120 (Jubilados y estudiantes $ 100). Más info: teatrolatertulia@gmail.com

Por Ignacio Ballesteros – Artistas del Off - @ArtistasDelOff